Argentina
08 de Septiembre de 2026

SGS: “La confianza es lo que permite acompañar a una mina desde la prefactibilidad hasta la exportación”

Federico Schroer, Presidente y Director para Argentina y Uruguay de SGS, explicó en Argentina Mining Norte 2026 cómo la compañía combina escala global, capacidad técnica local e inversiones de largo plazo para acompañar a los proyectos durante todo su ciclo de vida, desde los primeros estudios hasta la producción y comercialización de minerales.
SGS: “La confianza es lo que permite acompañar a una mina desde la prefactibilidad hasta la exportación”

Una mina puede tardar décadas en recorrer el camino que separa las primeras muestras de la producción.

En ese trayecto aparecen estudios ambientales, ensayos, análisis geoquímicos, metalurgia, inspecciones, certificaciones y controles que permiten tomar decisiones y demostrar que cada etapa cumple con los estándares requeridos.

Ese es el espacio que SGS busca ocupar dentro de la minería argentina.

Durante su paso por el set de entrevistas de Latin Mining en Argentina Mining Norte 2026, Federico Schroer, Presidente y Director para Argentina y Uruguay, definió a la compañía desde tres capacidades: escala global, presencia transversal en distintas industrias y posibilidad de acompañar a una operación durante todo su ciclo de vida.

“Acompañamos a la mina durante los 20, 30 o 40 años. Es casi un ser humano: desde que nace hasta que termina. Estamos desde la prefactibilidad hasta el cierre de la planta.”

Una red global puesta al servicio de cada proyecto

SGS cuenta con una estructura internacional que le permite recurrir a especialistas de distintos mercados mineros.

Schroer mencionó particularmente las capacidades disponibles en Chile, Perú, Canadá y Australia, países con experiencia acumulada en distintas disciplinas y tipos de minería.

Durante Argentina Mining Norte 2026, por ejemplo, especialistas de Chile acompañaron al equipo argentino, sumándose también perfiles con experiencia específica en mediciones ambientales.

La lógica es combinar conocimiento local con una red internacional que permita resolver necesidades técnicas independientemente de dónde se encuentre la capacidad específica.

Si un análisis puede realizarse en Argentina, se procesa localmente. Si requiere capacidades disponibles en Chile, Canadá u otro laboratorio de la red, SGS puede integrar esas etapas dentro de una misma estructura.

Más inversión en San Juan

Uno de los anuncios más relevantes de la entrevista estuvo vinculado con la expansión de SGS en San Juan.

La compañía cuenta con presencia en la provincia desde hace más de 20 años y viene reforzando su infraestructura de laboratorio.

A las capacidades existentes en geoquímica y medio ambiente, SGS está sumando nuevamente servicios de metalurgia, además de una nueva línea de preparación mecánica en el Parque Industrial de Chimbas.

Para Schroer, la decisión responde al cambio de escala que empieza a mostrar la minería argentina.

“Sentimos que estamos listos para dar el siguiente paso. Vemos una industria minera con una escala un poco más grande.”

Ese crecimiento adquiere especial relevancia frente al desarrollo de proyectos de cobre, donde los ensayos metalúrgicos cumplen un papel central para determinar cómo puede procesarse y recuperarse el mineral.

Una estrategia que no depende del próximo ciclo electoral

La entrevista también dejó una definición clara sobre el horizonte con el que SGS evalúa sus inversiones.

Schroer señaló que las decisiones de la compañía no están atadas a la coyuntura política inmediata.

SGS lleva más de 88 años en Argentina y más de 140 años de trayectoria global, una historia que, según explicó, obliga a pensar los negocios desde períodos mucho más extensos.

“Para nosotros no son relevantes las elecciones del año que viene. Estamos aquí a largo plazo y estamos convencidos de la industria minera y del potencial que tiene el país.”

La inversión puede generar resultados en meses o necesitar varios años para madurar.

Lo importante, según la compañía, es construir capacidad antes de que la demanda alcance su máximo desarrollo.

Escala global, pero también capacidad de adaptarse

Ser una compañía de gran tamaño también presenta desafíos.

Schroer reconoció que empresas más pequeñas pueden ser, en determinados segmentos, más ágiles para desarrollar nuevas tecnologías.

La respuesta de SGS no consiste en ignorar esas capacidades, sino en incorporarlas.

Durante la entrevista destacó experiencias en Chile y Perú, donde la compañía integró empresas especializadas particularmente en digitalización para sumar innovación a su propia escala global.

“Tenemos una mentalidad de humildad. Si bien somos líderes del mundo, todo lo hacemos con aprendizaje.”

Ese enfoque permite que una organización global mantenga la capacidad de actualizar procesos en un mercado que cambia rápidamente.

Para Schroer, SGS en minería hoy ya es diferente de lo que era hace cinco o diez años, y deberá seguir transformándose en los próximos.

Medio ambiente y digitalización, los próximos grandes desafíos

Dentro de esa evolución, el Presidente de SGS identificó dos áreas especialmente relevantes para la minería argentina: medio ambiente y digitalización.

En el primer caso, la compañía cuenta con laboratorios y capacidades de monitoreo que pueden intervenir desde las etapas iniciales de evaluación de un proyecto.

La dimensión ambiental aparece además directamente asociada con uno de los conceptos más repetidos durante la entrevista: la confianza.

La participación de un tercero independiente en mediciones, ensayos y controles puede aportar credibilidad tanto frente a compañías como ante comunidades y organismos de control.

En digitalización, el desafío pasa por incorporar nuevas herramientas capaces de mejorar trazabilidad, velocidad y gestión de la información dentro de los procesos de ensayo e inspección.

“La minería nos enseñó confianza”

Consultado sobre cuál había sido uno de los principales aprendizajes que la minería dejó dentro de SGS, Schroer respondió con una sola palabra:

“La confianza.”

La explicación tuvo dos dimensiones.

La primera está vinculada con las comunidades.

Para el ejecutivo, la minería argentina atravesó históricamente debates complejos en torno al ambiente. En ese contexto, contar con laboratorios y mediciones realizadas por una tercera parte independiente puede contribuir a generar información verificable.

La segunda dimensión aparece cuando el mineral sale de Argentina.

Un comprador en Estados Unidos, Europa o Asia necesita saber que el producto que está adquiriendo responde a determinadas características y estándares.

Ahí aparece el papel internacional de la certificación.

“Cuando queremos que el mundo nos compre nuestros bienes, eso tiene que estar acompañado por un sello de seriedad internacional.”

Para SGS, ese respaldo permite que un mineral producido en Argentina pueda ser evaluado bajo criterios comparables con uno proveniente de Canadá, Australia o Chile.

Del laboratorio al mercado internacional

Esa idea permite entender por qué ensayos, inspecciones y certificaciones ocupan un lugar estratégico dentro de la cadena minera.

No son solamente controles realizados al final del proceso.

Aparecen desde los estudios iniciales, continúan durante la exploración, acompañan el desarrollo metalúrgico y ambiental y llegan hasta el momento en que el producto debe ser comercializado.

La escala de SGS permite conectar esas etapas dentro de una misma red.

Y la expansión de capacidades locales busca lograr que una porción cada vez mayor de ese trabajo pueda hacerse directamente desde Argentina.

Una compañía que apuesta al nuevo ciclo minero

Schroer recordó además que la Argentina Mining de 2026 es sustancialmente más grande que la que colegas de la compañía habían visitado aproximadamente nueve años atrás.

Para el ejecutivo, ese crecimiento refleja un convencimiento cada vez mayor sobre el potencial de la industria.

Los proyectos argentinos también pueden beneficiarse del conocimiento acumulado por otros grandes mercados mineros.

En cobre, por ejemplo, destacó especialmente la experiencia chilena como una fuente de aprendizaje que puede integrarse al desarrollo local.

SGS después de Argentina Mining Norte 2026

La participación en Salta permitió a SGS mostrar una estrategia que combina dos escalas.

Por un lado, una red internacional capaz de movilizar especialistas, conocimientos y laboratorios alrededor del mundo.

Por otro, una decisión concreta de seguir aumentando capacidades dentro de Argentina, especialmente en provincias mineras como San Juan y Salta.

Geoquímica, metalurgia, medio ambiente, inspecciones y certificaciones forman parte de ese recorrido.

Pero la entrevista con Federico Schroer terminó concentrando todo ese entramado en una palabra mucho más sencilla: confianza.

Confianza para que una compañía tome una decisión de inversión. Confianza para que una comunidad pueda acceder a información independiente. Confianza para que un proyecto atraviese sus distintas etapas. Y confianza para que, cuando finalmente un mineral argentino llegue a un comprador internacional, exista detrás un estándar capaz de respaldar lo que ese producto dice ser.

Para SGS, ese puente entre el laboratorio, el proyecto y el mercado global es uno de los papeles que quiere profundizar en la nueva etapa de la minería argentina.


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