Argentina
08 de Septiembre de 2026

Control Andina: “Nuestro objetivo es que el cliente diga: estos tipos construyen bien”

Rolando Díaz, Director Ejecutivo de Control Andina, explicó en Argentina Mining Norte 2026 cómo la compañía integra diseño, fabricación, logística, montaje y mantenimiento para responder a las necesidades cada vez más específicas de los campamentos mineros del NOA.
Control Andina: “Nuestro objetivo es que el cliente diga: estos tipos construyen bien”

En minería, construir una oficina modular puede ser relativamente sencillo.

El verdadero desafío aparece cuando el pedido cambia: un campamento completo, una sala de recreación, un gimnasio, un quincho, un espacio de música o una estructura especial que debe viajar cientos de kilómetros, atravesar caminos complejos y llegar intacta a una operación en altura.

Ese es el terreno donde Control Andina busca diferenciarse.

Durante su paso por el set de entrevistas de Latin Mining en Argentina Mining Norte 2026, Rolando Díaz, Director Ejecutivo de la compañía, explicó cómo la empresa fue ampliando su propuesta desde la construcción modular hacia un modelo que integra fabricación, logística, montaje y mantenimiento dentro de los propios campamentos.

“Mi objetivo, más allá de usar palabras bonitas como dar un servicio de calidad, es que el cliente diga: ‘estos tipos construyen bien’. Y que nos vuelvan a llamar.”

La frase resume una estrategia construida alrededor de la calidad del producto terminado y de una relación que no termina cuando el módulo queda instalado.

De una oficina a un campamento completo

Control Andina es una empresa salteña con presencia operativa en Salta, Catamarca y San Juan, y capacidad para prestar servicios en distintos puntos del NOA.

Su principal unidad está vinculada con las soluciones modulares.

La escala puede variar desde una oficina individual hasta campamentos completos con dormitorios, sanitarios, cocinas, comedores y diferentes espacios de uso común.

Pero el servicio no se limita a fabricar las estructuras.

La compañía trabaja sobre diseño, fabricación, logística, transporte y montaje en sitio, con equipos propios y mano de obra especializada en las provincias donde opera.

Cuenta además con recursos logísticos como camiones e hidrogrúas para acompañar el despliegue de los módulos.

La lógica es controlar la mayor cantidad posible de etapas dentro del mismo proyecto.

Los campamentos empiezan a pedir algo más que dormitorios

Uno de los temas más interesantes de la entrevista fue la evolución de las necesidades de las compañías mineras.

Díaz explicó que los pedidos ya no se concentran únicamente en habitaciones, sanitarios o comedores.

Cada vez aparecen más requerimientos vinculados con el bienestar de las personas que viven durante días o semanas dentro de los campamentos.

“Últimamente las empresas mineras nos están requiriendo estructuras un poco más especializadas: salas de recreación, lugares que funcionan como quinchos, asadores, lugares de esparcimiento, gimnasios.”

Ese cambio muestra una transformación dentro de los propios proyectos.

A medida que las compañías prestan mayor atención a la experiencia de quienes trabajan en régimen de campamento, la infraestructura comienza a incorporar espacios destinados al descanso, la recreación y la convivencia.

Para Control Andina, esa tendencia abrió una oportunidad para utilizar su capacidad de diseño y fabricación sobre soluciones menos estandarizadas.

Construir a medida cuando el pedido sale del catálogo

La adaptabilidad apareció varias veces durante la conversación.

Díaz recordó, por ejemplo, el pedido de una sala de recreación de aproximadamente cinco metros de altura y con una gran pendiente, una estructura que obligó a pensar no solamente su fabricación, sino también cómo transportarla hasta el proyecto.

El desafío estaba en lograr que una pieza de esas dimensiones pudiera viajar en camión por caminos complejos y ser montada en sitio con el menor impacto posible sobre costos y tiempos.

Para la empresa, ese tipo de pedidos especiales son justamente una oportunidad para mostrar su diferencial.

No se trata de fabricar módulos idénticos en serie.

Se trata de adaptar diseño, estructura y logística a la necesidad concreta de cada operación.

Fabricar pensando en el viaje hasta la mina

Una de las explicaciones más gráficas de Díaz estuvo vinculada con la resistencia que necesitan las estructuras modulares.

“Nosotros fabricamos estructuras que las construimos en nuestra fábrica, las montamos sobre un camión, las sometemos a un terremoto de ocho puntos durante diez horas, las izamos y las bajamos en el sitio, y tienen que estar intactas.”

La comparación sintetiza una realidad logística.

Un módulo puede salir en perfectas condiciones de fábrica, pero todavía debe soportar kilómetros de transporte, vibraciones, caminos irregulares, izajes y montaje antes de quedar instalado.

Por eso, la calidad constructiva debe contemplar no solamente la vida útil de la estructura una vez montada, sino también todo lo que ocurre antes de que llegue a destino.

Díaz considera que esa resistencia es uno de los motivos por los cuales algunos clientes vuelven a elegir a Control Andina y otros llegan a la compañía después de ver estructuras ya instaladas en proyectos.

Mantenimiento como nueva unidad de crecimiento

La compañía también viene profundizando otra línea de negocio: el mantenimiento integral de campamentos.

Durante el último año, Control Andina reforzó especialmente sus capacidades en mantenimiento eléctrico y en trabajos sobre cintas transportadoras, estos últimos mediante asociación con otra empresa especializada.

Esta expansión permite acompañar al cliente después de la etapa de construcción.

Un campamento o una instalación modular necesita mantenimiento permanente, y la posibilidad de integrar ese servicio permite extender la relación durante la operación.

La estrategia busca así pasar de entregar infraestructura a acompañar su funcionamiento.

Ruta 51 como base para llegar a la Puna

Control Andina cuenta además con una base ubicada sobre Ruta 51, uno de los corredores estratégicos que conecta Salta con Campo Quijano y la Puna.

La ubicación funciona como soporte para sus distintas unidades de negocio y para la logística hacia los proyectos mineros.

La empresa comenzó originalmente con servicios de alquiler de vehículos 4x4, actividad que todavía mantiene.

A esa capacidad se sumaron posteriormente fletes, camiones, hidrogrúas, construcción modular y mantenimiento.

En los últimos años, sin embargo, el mayor esfuerzo comercial se concentró especialmente en las soluciones modulares y los servicios dentro de campamentos.

Andina Housing y el salto hacia viviendas modulares

Argentina Mining Norte 2026 también sirvió para presentar Andina Housing, una nueva unidad de negocio surgida a partir de la experiencia acumulada en construcción modular.

La propuesta está orientada al desarrollo de viviendas con tiempos de ejecución considerablemente menores que una obra húmeda tradicional.

Díaz explicó que la empresa ofrece soluciones que pueden completarse en alrededor de 60 días y que parten desde unidades pequeñas de aproximadamente 38 metros cuadrados hasta viviendas de 120, 200 metros cuadrados o más.

Uno de los atributos centrales del sistema es su escalabilidad.

Una vivienda puede comenzar con una superficie reducida y ampliarse posteriormente mediante nuevos módulos.

La compañía trabaja tanto con prototipos preestablecidos como con diseños desarrollados a medida del cliente.

Aunque Andina Housing se dirige a un mercado más amplio que la minería, nace directamente de la experiencia técnica desarrollada para operaciones y campamentos.

Siete años de adaptación constante

Control Andina lleva alrededor de siete años de actividad.

Díaz señaló que sostener una empresa en Argentina requiere flexibilidad, trabajo y capacidad para utilizar distintas herramientas financieras y asociativas según cada momento.

Esa misma capacidad de adaptación aparece en la forma en que la compañía aborda sus proyectos.

Cada cliente puede presentar necesidades distintas, y la estrategia consiste en escucharlas antes de intentar encajar una solución predeterminada.

Sobre el final de la entrevista, Díaz sintetizó esa filosofía con una invitación:

“Conozcámonos. A mí me interesa mucho conocer y entender la necesidad de las empresas y ver si nosotros tenemos la posibilidad de darle una respuesta.”

Control Andina después de Argentina Mining Norte 2026

La participación en Salta permitió a la compañía mostrar una propuesta que ya excede ampliamente la construcción de un módulo.

Diseño, fabricación, transporte, hidrogrúas, montaje, mantenimiento, flota 4x4 y una base estratégica sobre Ruta 51 forman parte de una estructura pensada para acompañar proyectos en zonas remotas.

Pero la entrevista con Rolando Díaz dejó especialmente claro dónde busca diferenciarse Control Andina.

No en fabricar más estructuras, sino en fabricar estructuras capaces de llegar, montarse, soportar el paso del tiempo y resolver exactamente lo que el cliente necesitaba.

Porque en una industria donde cada campamento tiene condiciones, dimensiones y requerimientos distintos, la capacidad de adaptación termina siendo parte del producto.

Y el objetivo que Díaz planteó durante Argentina Mining Norte 2026 es mucho más sencillo que cualquier presentación corporativa: que después de ver el resultado, el cliente vuelva a llamar porque sabe que Control Andina construye bien.


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