El proyecto PSJ Cobre Mendocino dio un paso clave para su desarrollo luego de que el Gobierno nacional aprobara su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), consolidando así uno de los avances más importantes de Mendoza en materia minera de los últimos años.
La iniciativa, ubicada en Uspallata y orientada a la producción de cobre, contempla una inversión cercana a los USD 891 millones según confirmó el ministro de Economía, Luis Caputo. El ingreso al régimen permitirá al proyecto acceder a beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios diseñados para facilitar financiamiento y mejorar previsibilidad en inversiones de gran escala.
El respaldo político al proyecto fue explícito. Caputo destacó públicamente el trabajo realizado por Mendoza para “viabilizar la minería en su territorio”, en una señal directa hacia la gestión de Alfredo Cornejo y el proceso que la provincia viene impulsando para reinsertarse dentro del mapa minero argentino.
El caso tiene además un peso simbólico importante. Mendoza históricamente mantuvo una relación mucho más compleja con la minería que otras provincias cordilleranas, por lo que el avance de PSJ empieza a marcar un cambio gradual en la discusión productiva provincial. El cobre, en particular, aparece como el mineral capaz de reabrir ese debate desde una lógica más vinculada a transición energética e inversión estratégica.
La aprobación también se da en un momento donde Argentina busca posicionarse nuevamente como productor cuprífero global. Con proyectos avanzando en San Juan, Catamarca y ahora Mendoza, el país empieza a construir un pipeline de cobre que podría redefinir el perfil exportador minero durante la próxima década.