El proyecto de cobre Chapi, ubicado en el sur de Perú, inició una nueva etapa de crecimiento con el lanzamiento de un ambicioso programa de perforación orientado a expandir recursos minerales y avanzar en futuros estudios de prefactibilidad y factibilidad. La campaña, impulsada por Quilla Resources, contempla hasta 29.500 metros de perforación distribuidos en aproximadamente 145 pozos.
La estrategia combina varios objetivos al mismo tiempo. Por un lado, la compañía busca mejorar la clasificación de recursos existentes en sectores como Cuprita-Atahualpa, elevando categorías de confianza necesarias para futuras etapas de desarrollo. Por otro, apunta a expandir recursos en áreas consideradas prioritarias, como Pampa Negra y Candelaria, donde todavía existe potencial de crecimiento.
El programa también tiene un fuerte componente técnico. Además de exploración, las perforaciones permitirán obtener información geotécnica, hidrogeológica y geometalúrgica clave para diseño de mina, ingeniería y planificación operativa. Este tipo de datos resulta fundamental para proyectos que buscan pasar desde exploración avanzada hacia una etapa más cercana al desarrollo.
Actualmente las tareas se realizan con cuatro plataformas activas, aunque la empresa prevé aumentar hasta seis equipos durante el segundo semestre. La campaña se extendería hasta fines de 2026 y fue diseñada en coordinación con Stantec para cumplir con requerimientos técnicos vinculados a los futuros estudios de prefactibilidad.
El avance de Chapi refleja una dinámica que empieza a repetirse en distintos proyectos cupríferos de la región: el foco ya no está únicamente en descubrir mineral, sino en transformar recursos en proyectos técnicamente robustos y financieramente viables. En un escenario donde el cobre gana protagonismo global, los activos capaces de avanzar rápidamente hacia etapas de desarrollo comienzan a tomar ventaja dentro de la carrera por captar inversiones.