Argentina
08 de Septiembre de 2026

Outfeed Solutions: “Lo que tratamos de evitar es que una planta se pare cuando la falla ya ocurrió”

Juan Gugliotta, director de Outfeed Solutions, explicó en Argentina Mining Norte 2026 cómo el monitoreo predictivo y el análisis de vibraciones permiten anticipar fallas, reducir tiempos de parada y mejorar la eficiencia de equipos críticos en minería e industria.
Outfeed Solutions: “Lo que tratamos de evitar es que una planta se pare cuando la falla ya ocurrió”

Una falla inesperada puede costar mucho más que una reparación.

Puede significar horas de planta detenida, producción perdida, mantenimiento de emergencia y equipos fuera de servicio durante períodos que muchas veces son imposibles de prever con exactitud.

Ese fue uno de los principales conceptos que Juan Gugliotta, director de Outfeed Solutions, desarrolló durante su participación en el set de entrevistas de Latin Mining en Argentina Mining Norte 2026.

La compañía trabaja desde hace 15 años dentro de la industria y cuenta con una estructura apoyada en más de tres décadas de experiencia en ingeniería y mantenimiento. Su propuesta actual está fuertemente orientada a incorporar tecnología que permita detectar problemas antes de que se conviertan en fallas operativas.

Anticiparse antes de la rotura

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el análisis de vibraciones aplicado a motores y equipos rotantes.

La tecnología puede utilizarse sobre maquinaria pesada, camiones, cintas transportadoras, compresores y distintos equipos industriales.

El objetivo es detectar comportamientos anormales antes de que aparezca una falla mayor.

“Al hacer un análisis de vibraciones podemos prevenir una falla futura.”

Para Gugliotta, el valor principal está en evitar que un problema pequeño termine transformándose en una parada extensa y costosa.

El verdadero costo de una parada

Durante la entrevista, el director de Outfeed buscó dimensionar cuánto puede representar una interrupción inesperada.

Tomó como ejemplo una operación vinculada con litio y planteó que, dependiendo del valor del producto y del nivel de producción, una parada de alrededor de 20 horas puede representar pérdidas del orden de cientos de miles de dólares.

Pero el impacto no termina ahí.

Una rotura no programada también puede generar daños adicionales que recién se conocen cuando el equipo se abre o desmonta.

Eso implica sumar costo de materiales, mano de obra, tiempo de reparación y producción no realizada.

La diferencia con el mantenimiento preventivo está precisamente en la previsibilidad.

Si la falla puede detectarse antes, la empresa puede decidir cuándo intervenir, preparar repuestos y reducir el tiempo fuera de operación.

Dynamox y el monitoreo continuo

Dentro de la propuesta tecnológica de Outfeed, uno de los sistemas destacados es Dynamox.

Según explicó Gugliotta, la tecnología surgió precisamente a partir de una necesidad detectada en minería: mejorar la medición de vibraciones en equipos rotantes y evitar fallas asociadas a la falta de seguimiento continuo.

Los sensores recopilan información de manera permanente y permiten analizar el estado de los equipos sin depender exclusivamente de recorridas manuales.

Outfeed utiliza este tipo de herramientas para construir un modelo de mantenimiento más predictivo.

La lógica es pasar de reaccionar cuando el equipo falla a intervenir cuando los datos empiezan a mostrar que algo no está funcionando correctamente.

La tecnología no reemplaza al técnico

Uno de los momentos más interesantes de la entrevista apareció cuando la conversación giró hacia el impacto de la automatización sobre las personas.

Históricamente, muchas mediciones de vibración se realizaban manualmente.

Un técnico recorría la planta, tomaba datos equipo por equipo y luego debía analizar la información.

Con sensores instalados de manera permanente, ese trabajo cambia.

“No es que te deshacés de la persona, sino que la hacés más eficiente.”

Ahora el técnico puede visualizar información desde una computadora y detectar previamente qué equipo presenta una anomalía.

Cuando llega físicamente hasta la máquina, ya tiene una hipótesis mucho más precisa sobre el problema: falta de lubricación, desgaste o una posible rotura.

La tecnología no elimina la intervención humana.

Le permite llegar con mejor información.

“En el papel somos todos buenos”

Outfeed también busca reducir una de las barreras habituales para adoptar tecnologías nuevas: demostrar que realmente funcionan.

Según explicó Gugliotta, después del primer contacto con el cliente la empresa suele visitar la planta para relevar las necesidades y, en determinados casos, instala los sistemas a modo de prueba.

“Como siempre decimos, en el papel somos todos buenos. Después hay que verlo funcionar.”

La compañía realiza pruebas para que los equipos de mantenimiento puedan evaluar directamente el desempeño de la solución.

Y Gugliotta agregó un dato que resume la confianza con la que presentan la tecnología:

“Hasta ahora no nos devolvieron ninguno.”

El valor de evitar la emergencia

Durante la conversación, Gugliotta utilizó además un ejemplo menos técnico para explicar qué vende realmente el mantenimiento predictivo.

“¿Cuánto vale un domingo del Día del Padre que al jefe de mantenimiento de la planta lo llamen y le digan que paró la planta porque se rompió un motor? Bueno, eso es lo que tratamos de evitar.”

La frase lleva el problema más allá del costo económico.

Una falla inesperada altera cronogramas, moviliza equipos fuera de horario, genera urgencias y consume tiempo humano que no siempre aparece reflejado en una planilla financiera.

Para Outfeed, el valor de la tecnología predictiva está también en devolver previsibilidad a la operación.

Presencia regional y crecimiento

Outfeed Solutions cuenta actualmente con presencia en Argentina y Uruguay.

Durante la entrevista, Gugliotta señaló que la estructura está integrada por alrededor de 15 personas en Argentina y ocho en Uruguay, con equipos de servicio técnico, operaciones, ventas y personal trabajando directamente en campo.

La compañía representa además tecnologías internacionales y observa una oportunidad creciente en Argentina y la región.

El interés de fabricantes extranjeros por ingresar al mercado latinoamericano acompaña un momento de expansión donde minería e industria demandan cada vez más automatización, monitoreo y eficiencia operativa.

Tecnología y capacitación tienen que avanzar juntas

Sobre el final de la entrevista apareció otro concepto clave.

La automatización puede incorporar sensores, pilotos automáticos y sistemas capaces de monitorear grandes volúmenes de información.

Pero si las personas que trabajan con esas herramientas no están capacitadas, la tecnología puede terminar siendo subutilizada.

La eficiencia, entonces, no depende solamente de instalar nuevos sistemas.

También exige que operadores y equipos de mantenimiento sepan interpretar la información y utilizarla correctamente.

Para Gugliotta, tecnología y capacitación tienen que evolucionar de manera conjunta.

Outfeed Solutions después de Argentina Mining Norte 2026

La entrevista permitió terminar de definir el posicionamiento que Outfeed Solutions había llevado al evento.

La compañía no busca vender únicamente sensores o software.

Su propuesta apunta a resolver uno de los problemas más costosos de cualquier operación industrial: enterarse de una falla cuando ya es demasiado tarde.

Análisis de vibraciones, monitoreo continuo, mantenimiento predictivo y acompañamiento técnico forman parte de una misma estrategia.

La tecnología permite saber antes qué está empezando a fallar.

El equipo humano decide cómo actuar.

Y entre ambas cosas aparece el verdadero objetivo: reducir paradas inesperadas, aumentar la disponibilidad de los activos y convertir mantenimiento en una decisión planificada en lugar de una emergencia.

 


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