Vortex Metals comenzó a construir un nuevo mapa del potencial de cobre y plata de su proyecto Illapel, en Chile, después de completar un programa geofísico aéreo destinado a identificar estructuras y sectores que hasta ahora no habían sido definidos desde superficie.
La compañía finalizó un relevamiento mediante helicóptero que cubrió aproximadamente 180 kilómetros cuadrados en la Región de Coquimbo.
El objetivo fue obtener información más detallada sobre la geología, alteración y estructura de todo el paquete de concesiones para seleccionar áreas que justifiquen nuevas etapas de exploración.
2.000 kilómetros de información geofísica
La campaña incorporó estudios magnéticos, VLF y espectrometría de rayos gamma, con líneas separadas cada 100 metros.
En total se completaron aproximadamente 2.000 kilómetros lineales de relevamiento, mientras la recopilación y procesamiento inicial de los datos estuvieron a cargo de New-Sense Geophysics.
Con la información ya procesada, los equipos geológicos y geofísicos de Vortex comenzaron ahora la etapa de interpretación.
Y aunque ese trabajo todavía se encuentra en una fase temprana, la compañía informó una primera relación que considera relevante para orientar la exploración.
Mineralización asociada a baja magnetización
Según Vortex, la mineralización conocida dentro de Illapel muestra una asociación con zonas claramente definidas de baja magnetización.
Los datos también sugieren la presencia de posibles estructuras favorables que continuarían por debajo de sectores cubiertos, donde las herramientas tradicionales de reconocimiento superficial ofrecen menos información.
Esta relación puede utilizarse como una herramienta para buscar patrones similares en otras partes de la propiedad y, posteriormente, seleccionar blancos para estudios más detallados.
Pero existe una diferencia importante: una anomalía geofísica no equivale a un descubrimiento mineral.
Los resultados permiten identificar sectores que justifican mayor investigación, pero será necesario integrar la geofísica con información geológica y, eventualmente, perforaciones para comprobar qué existe efectivamente en profundidad.
Rio 27 como referencia geológica
Dentro del área de concesión se encuentra la mina Rio 27, donde existe mineralización conocida de cobre y plata de alta ley.
A partir de ese antecedente, Vortex considera que algunos de los nuevos objetivos identificados mediante la campaña geofísica podrían presentar condiciones favorables para mineralización de alta ley tipo manto.
Por ahora se trata de una interpretación de la compañía que deberá ser sometida a nuevas etapas de exploración.
La importancia de la campaña radica precisamente en eso: pasar de una propiedad extensa a un conjunto progresivamente más reducido de sectores prioritarios sobre los cuales concentrar capital y trabajos posteriores.
De la geofísica hacia nuevos blancos de perforación
El estudio de Illapel no buscaba solamente obtener una imagen regional de la propiedad. Su función principal es mejorar la selección de objetivos.
Con 180 km² cubiertos y 2.000 kilómetros lineales de datos, Vortex dispone ahora de una nueva capa de información para cruzar con la geología y la mineralización ya conocida.
Los sectores donde coincidan estructuras favorables, respuestas magnéticas, alteraciones y evidencias mineralizadas podrán avanzar hacia estudios de mayor detalle y, eventualmente, convertirse en objetivos de perforación.
Por eso, los resultados preliminares todavía no permiten hablar de un nuevo descubrimiento en Illapel. Lo que sí hacen es ampliar el mapa de oportunidades exploratorias de un proyecto donde ya existe mineralización de cobre y plata.
La próxima etapa será la que permita transformar esas señales indirectas en blancos concretos y determinar cuáles justifican perforación. Para Vortex, la geofísica acaba de abrir nuevas áreas de búsqueda; ahora deberá comprobar qué existe debajo de ellas.