El proyecto Vicuña, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol en San Juan, entró en una fase de aceleración decisiva. Para este año, la compañía prevé inversiones por US$ 790 millones, casi el doble de lo ejecutado en 2025, mientras más de 1.000 personas y 300 proveedores ya operan a más de 5.000 metros de altura.
Antes de finalizar el primer trimestre, Vicuña Corp. presentará su Informe Técnico Integrado, un documento clave que unificará ambos depósitos en un único plan operativo. Allí se definirán aspectos críticos de ingeniería, infraestructura compartida, suministro eléctrico y logística, además de validar una vida útil que podría extenderse hasta 70 años, una condición central para su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
Las estimaciones de inversión total, inicialmente proyectadas en US$ 15.000 millones, podrían escalar hasta cerca de US$ 20.000 millones, posicionando a Vicuña como la mayor inversión minera de la historia argentina y uno de los diez proyectos de cobre más relevantes a nivel global. Parte del análisis incluye la evaluación de salidas logísticas por puertos chilenos, una ventaja competitiva para el acceso a los mercados asiáticos.
El potencial geológico explica la magnitud del proyecto: entre ambos yacimientos se contabilizan más de 12 millones de toneladas de cobre, además de oro y plata en volúmenes excepcionales. Mientras Josemaría avanza hacia la preconstrucción con su DIA aprobada, Filo del Sol continúa expandiendo recursos sin haber encontrado aún límites geológicos, reforzando el perfil multigeneracional del emprendimiento.
Fuente: Latinmining con información de Econojournal