La Cámara de Senadores de Mendoza aprobó, con una votación mayoritaria, la ratificación de 34 Declaraciones de Impacto Ambiental (DIAs) para proyectos de exploración minera en el distrito de Malargüe, ubicado en el sur de la provincia. Esta decisión representa un paso importante para la minería mendocina, ya que proporciona un marco de seguridad jurídica y permite avanzar en la atracción de inversiones al sector. De acuerdo con el gobernador Alfredo Cornejo, el proceso se realizó con estricta observancia de los principios de transparencia, previsibilidad y participación ciudadana, garantizando así el respaldo institucional necesario para un desarrollo minero responsable.
La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre , destacó que estos 34 proyectos cumplen con la Ley N° 7722 , una clave normativa que regula la actividad minera en la provincia y que exige altos estándares de protección ambiental. Los proyectos fueron sometidos a talleres informativos y audiencias públicas, en las cuales los habitantes de Malargüe y de otras localidades cercanas tuvieron la oportunidad de expresar sus opiniones y preocupaciones. Esta participación ciudadana, subrayó Latorre, asegura que el desarrollo minero contempla no solo las oportunidades económicas, sino también las preocupaciones ambientales de la comunidad.
Estos proyectos de exploración se enfocan principalmente en la búsqueda de cobre, plata y oro , minerales que podrían contribuir significativamente a la economía provincial y nacional. Las empresas interesadas deberán cumplir con las regulaciones locales y demostrar su compromiso con el cuidado del medio ambiente, incluyendo el manejo responsable de recursos hídricos y la implementación de tecnologías sostenibles. De acuerdo con estimaciones del Ministerio de Energía y Ambiente, la inversión inicial en estas exploraciones podría superar los 30 millones de dólares , con un potencial de crecimiento conforme se avanza en la fase de desarrollo de los yacimientos.
Además, la aprobación de estos proyectos podría posicionar a Malargüe como un nuevo polo minero en el oeste argentino, incentivando el crecimiento de otras industrias asociadas, como la construcción y los servicios locales. Mendoza, que en los últimos años ha buscado diversificar su economía, espera que el impulso de estos proyectos de exploración no solo genere empleo, sino que también fomente la innovación y promueva la adopción de prácticas mineras sostenibles que respeten el equilibrio ambiental.