El proyecto Hualilán, operado por Challenger, dio un paso decisivo hacia la producción de oro con la reactivación de la planta Casposo en San Juan. La planta, que estaba en cuidado y mantenimiento desde hace varios años, se prepara para procesar 300.000 toneladas de mineral anuales gracias a una auditoría técnica que confirmó la viabilidad de los circuitos de lixiviación por gravedad y Merrill-Crowe.
El proceso de auditoría incluyó pruebas de rendimiento, inspecciones de equipos y un análisis del flujo de la planta. Se destacó la eficiencia del sistema de lixiviación, que mostró una recuperación de oro superior al 90%, superando las expectativas iniciales del proyecto. El circuito de separación sólido-líquido fue identificado como un punto de mejora, pero los expertos aseguraron que, con ciertos ajustes, se puede operar de forma óptima.
La reactivación de Casposo será clave para la economía de San Juan, ya que generará nuevos empleos y posicionará a la provincia como un hub de procesamiento de minerales. La proyección a largo plazo incluye la expansión de la producción y la optimización del uso de floculantes para lograr mayor eficiencia operativa.