La mina Gualcamayo, ubicada en San Juan y operada por AISA Group, avanza con fuerza hacia su reconversión productiva. Tras años de operación como mina a cielo abierto y subterránea, el foco actual está puesto en el desarrollo del yacimiento Carbonatos Profundos (DCP), con una inversión proyectada de US$ 800 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El proyecto incluye la construcción de una nueva planta de procesamiento para sulfuros y la generación de entre 600 y 1.000 empleos hacia 2027, lo que triplicará la dotación actual. Además, Gualcamayo posee 5 millones de onzas de recursos y solo el 2 % al 4 % de la propiedad ha sido explorado, lo que anticipa un potencial geológico de clase mundial.
En 2025 comenzará el estudio de factibilidad para una mina subterránea con planta de flotación de 3.500–4.000 toneladas diarias. AISA readecuó su propuesta original (que incluía cal, energía y logística) para concentrarse en el DCP, sin abandonar el resto de los proyectos, que podrán avanzar por otras vías. Gualcamayo, que estuvo en proceso de cierre, ahora promete tres décadas más de vida útil y liderazgo minero en Cuyo.
Fuente: Latinmining con información de Mineria y Desarrollo