Codelco comenzó a reconfigurar el desarrollo futuro de El Teniente, una de sus operaciones estratégicas de cobre en Chile. Ante la Comisión de Minería y Energía del Senado, el gerente general interino de la división, Gustavo Reyes, presentó una actualización del programa de inversiones y confirmó modificaciones en el cronograma de los cuatro proyectos estructurales asociados al Nuevo Nivel Mina.
En conjunto, estas iniciativas representan inversiones cercanas a US$7.000 millones y constituyen una pieza central de la estrategia destinada a sostener la continuidad productiva de El Teniente. Sin embargo, los riesgos vinculados con la sismicidad profunda obligaron a revisar los plazos previstos originalmente y reprogramar las entradas en operación entre 2027 y 2035.
La modificación más relevante corresponde a Andes Norte. El proyecto se encontraba en una fase avanzada, prácticamente en condiciones de comenzar su etapa productiva, pero Codelco decidió postergar preventivamente su puesta en marcha hasta 2029.
“Una cosa es lo que está escrito en los planes y otra cómo se dé la realidad operacional día a día”, advirtió Reyes durante su presentación ante los legisladores.
La decisión refleja la complejidad técnica que supone profundizar la explotación de El Teniente. A medida que la operación avanza hacia sectores ubicados a mayor profundidad, las condiciones geomecánicas y los eventos sísmicos adquieren una importancia creciente dentro de la planificación minera.
Cuatro proyectos para sostener el futuro de El Teniente
La reorganización alcanza a las cuatro iniciativas estructurales que forman parte del Nuevo Nivel Mina, concebidas para garantizar la continuidad de una operación que lleva más de un siglo vinculada a la producción chilena de cobre.
Durante su exposición, Reyes presentó el estado de avance y los nuevos plazos previstos para estas iniciativas, cuyo horizonte de entrada en operación se extiende ahora entre 2027 y 2035.
El volumen de capital involucrado permite dimensionar la importancia estratégica del programa. Los cerca de US$7.000 millones ya invertidos forman parte del esfuerzo de Codelco por desarrollar nuevas áreas productivas y extender la vida operacional del histórico yacimiento subterráneo.
La revisión del cronograma no implica abandonar esos desarrollos, sino adaptar su ejecución a las condiciones técnicas y de seguridad identificadas dentro de la mina.
Entre 600 y 700 trabajadores serán reubicados
La suspensión temporal de Andes Norte también tendrá consecuencias sobre la organización laboral de El Teniente.
Codelco estima que entre 600 y 700 trabajadores afectados por la postergación serán trasladados directamente hacia otras faenas productivas dentro de la propia división.
Para el resto del personal, la compañía analiza alternativas vinculadas con licitaciones actualmente en curso y nuevos contratos de corto plazo previstos para este año. El objetivo, según explicó Reyes, es preservar la continuidad laboral mientras se redefine el cronograma del proyecto.
“Los trabajadores son quienes sacan adelante esta riqueza minera y no los vamos a dejar abandonados”, afirmó el ejecutivo.
La reconfiguración coloca así a El Teniente frente a un desafío doble: mantener el desarrollo de proyectos fundamentales para su producción futura y, al mismo tiempo, adaptar los planes de inversión a las condiciones de seguridad que impone una minería subterránea cada vez más profunda.
Con US$7.000 millones comprometidos en cuatro proyectos estructurales, Codelco mantiene su apuesta de largo plazo por El Teniente. Sin embargo, la postergación de Andes Norte hasta 2029 confirma que la ejecución de ese plan estará condicionada por una premisa fundamental: el crecimiento futuro de la operación deberá avanzar al ritmo que permitan las condiciones geomecánicas y de seguridad del yacimiento.