El mapa de proyectos cupríferos de Mendoza sumó un nuevo avance administrativo. El Poder Ejecutivo provincial remitió a la Legislatura la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) correspondiente a la etapa de explotación de Cobre San Romeleo, ubicado en el departamento de Malargüe.
El expediente deberá ahora ser analizado por diputados y senadores debido al procedimiento establecido en Mendoza para los proyectos de minería metalífera, que requiere la ratificación legislativa de la declaración ambiental.
San Romeleo se encuentra en el Puesto Aguas de Isaac, en la Quebrada de San Romeleo, distrito Río Barrancas, aproximadamente 160 kilómetros al sur de la ciudad de Malargüe. La propiedad pertenece a LABSA S.A. y la operación prevista estaría a cargo de AREX Mining S.A.
Pero el proyecto presenta una característica que lo diferencia de otros desarrollos de cobre que avanzan en Mendoza: su escala es considerablemente menor y su objetivo incluye transformar el mineral dentro de la provincia para obtener un producto con aplicación en otra de sus cadenas productivas.
Una mina de 40 toneladas por día
La documentación técnica contempla una capacidad de procesamiento de apenas 40 toneladas de mineral por día, muy por debajo de la escala asociada a los grandes proyectos cupríferos.
San Romeleo presenta reservas estimadas en aproximadamente 257.000 toneladas, con una ley media de 1,29% de cobre, y una vida útil proyectada cercana a los 20 años.
La inversión necesaria para desarrollar la mina fue calculada en alrededor de US$3 millones.
La combinación muestra un modelo diferente dentro de la nueva cartera cuprífera mendocina: una operación relativamente pequeña, con un horizonte prolongado y orientada hacia un mercado específico.
Del mineral al óxido y después al sulfato de cobre
El proyecto fue diseñado en dos etapas productivas.
Durante la primera se realizaría la extracción y procesamiento del mineral para producir óxido de cobre, con una producción prevista de aproximadamente 222 toneladas anuales.
La segunda etapa incorporaría un componente industrial.
La compañía plantea instalar capacidad para transformar el material en sulfato de cobre pentahidratado, alcanzando una producción proyectada cercana a 710 toneladas por año.
Es precisamente esta segunda fase la que le otorga a San Romeleo un perfil particular.
El sulfato de cobre posee diferentes aplicaciones agrícolas y forma parte de preparados utilizados como fungicidas para proteger cultivos. Entre sus mercados potenciales aparece la vitivinicultura, una de las actividades productivas características de Mendoza.
Una cadena productiva íntegramente mendocina
La propuesta busca que el cobre extraído en Malargüe no abandone inmediatamente la provincia como mineral o producto intermedio.
El esquema comenzaría con la extracción del mineral, continuaría con la obtención de óxido de cobre y culminaría con su transformación en sulfato en una instalación industrial también ubicada en Malargüe.
Según la información presentada con el proyecto, esa producción podría sustituir parcialmente abastecimiento que actualmente proviene desde fuera de Mendoza.
La propuesta plantea así una conexión poco habitual entre dos actividades que suelen analizarse por separado: una operación minera que podría abastecer directamente un insumo utilizado por otra cadena productiva provincial.
No se trata de competir en escala con los grandes desarrollos cupríferos, sino de construir valor agregado alrededor de una producción relativamente pequeña.
La DIA llega después de la audiencia pública
El ingreso del expediente a la Legislatura constituye el paso siguiente a diferentes instancias del procedimiento ambiental.
San Romeleo atravesó evaluaciones técnicas y sectoriales y una audiencia pública realizada en diciembre de 2025. La documentación ambiental establece las condiciones que deberán cumplirse durante las distintas etapas del emprendimiento.
La Legislatura deberá determinar ahora si ratifica la DIA para permitir que el proyecto continúe hacia las siguientes fases necesarias para llegar a explotación.
El avance se produce mientras Mendoza amplía progresivamente su cartera cuprífera. En diciembre de 2025, la Legislatura ya había ratificado la DIA de PSJ Cobre Mendocino, mientras otros proyectos de Malargüe continúan en exploración o evaluación.
San Romeleo ocupa un lugar diferente dentro de ese proceso. Su importancia no radica en una producción masiva de cobre, sino en la posibilidad de demostrar un modelo de minería de menor escala asociada a transformación industrial y demanda local.
Si obtiene la ratificación legislativa y completa posteriormente las etapas técnicas y operativas correspondientes, el proyecto buscará desarrollar durante aproximadamente dos décadas una cadena que comenzará bajo tierra en Malargüe y podría terminar abasteciendo un insumo utilizado por la propia producción agrícola mendocina.