El plan contempla la ampliación de la capacidad productiva de 4,0 millones a 4,5 millones de toneladas anuales, mediante mejoras en las plantas de beneficio y la actualización del plan minero. Con esta expansión, CMP busca extender la vida útil del yacimiento en nueve años adicionales.
Durante la fase de construcción, se prevé la contratación de 456 personas, mientras que en operación se generarán 810 puestos de trabajo. La compañía aseguró que las modificaciones permitirán una mayor eficiencia operativa y sustentabilidad ambiental.
Con este proyecto, CMP refuerza su liderazgo en la producción de hierro en Chile, asegurando su competitividad en un mercado global en constante evolución.
Fuente: LatinMining con información de Rumbo Minero