Fitch Ratings ratificó la calificación crediticia de Chile en A- con perspectiva estable, destacando su sólido balance soberano y su deuda pública controlada. Con un endeudamiento menor al de países similares, Chile sigue siendo un referente en políticas macroeconómicas creíbles.
El ministro de Hacienda, Mario Marcel, subrayó que las reformas legales en curso, como la Ley Marco sobre Permisos Sectoriales, han creado un entorno más atractivo para inversiones, especialmente en minería. Este sector, clave para la economía chilena, continúa liderando anuncios de nuevos proyectos.
La ratificación por parte de Fitch refuerza la posición de Chile en el escenario internacional, asegurando su competitividad económica y su capacidad para atraer capital extranjero.