Challenger Gold inicia una nueva etapa para el desarrollo de Hualilán, uno de los principales proyectos de oro de San Juan. La compañía completó una recaudación de capital por 85 millones de dólares australianos, aproximadamente US$60 millones, fortaleciendo su posición financiera para acelerar los próximos pasos del activo y avanzar hacia una nueva fase de desarrollo y producción.
Los nuevos recursos tendrán como prioridad Hualilán, donde la empresa busca avanzar con un sistema independiente de lixiviación en pilas (heap leach). La iniciativa forma parte de la estrategia definida para capitalizar los resultados del estudio de prefactibilidad, que identifica al proyecto como una oportunidad de desarrollo de bajo costo y bajo riesgo.
El fortalecimiento financiero llega acompañado por una importante reorganización de la conducción de Challenger. Peter Marrone, empresario con amplia trayectoria en la industria y actual directivo de Allied Gold, asumió formalmente como presidente no ejecutivo. Su incorporación también estuvo acompañada por una inversión personal de 8 millones de dólares australianos, como parte de la reciente captación de capital.
A la nueva estructura se suma Yohann Bouchard, exjefe de Operaciones de Yamana Gold, quien fue designado director de Operaciones y asumirá temporalmente las funciones de CEO interino. Su experiencia tendrá un papel central en la transición de Challenger desde una compañía enfocada principalmente en la exploración hacia una etapa marcada por el desarrollo y la futura producción de sus activos.
La renovación ejecutiva se completa con la incorporación de Felipe Riquelme como nuevo director financiero (CFO) a partir del 10 de agosto. En San Juan, Sonia Delgado continuará como directora ejecutiva y presidenta de Golden Mining, liderando las operaciones provinciales. Por su parte, Eduardo Elsztain, hasta ahora presidente de la junta, pasará a desempeñarse como director no ejecutivo y mantendrá su participación en esta nueva etapa de la compañía.
Elsztain también participó de la captación mediante una inversión cercana a 5,34 millones de dólares australianos a través de sus filiales, reforzando su respaldo al proyecto. En paralelo, la salida de Kris Knauer, quien condujo Challenger durante los últimos siete años, marca el cierre de una etapa en la que Hualilán pasó de ser fundamentalmente un activo exploratorio a convertirse en el eje central de la estrategia de desarrollo de la compañía. Knauer permanecerá durante seis meses como consultor para acompañar la transición.
La inyección de capital permite a Challenger asegurar el financiamiento necesario para ejecutar sus planes inmediatos en San Juan. Hualilán viene avanzando además con una nueva campaña de exploración de gran escala, mientras la compañía trabaja para definir las características de su próxima fase de desarrollo y transformar progresivamente el potencial geológico identificado en una futura operación productiva.
Con US$60 millones de nuevo capital, una estructura ejecutiva reforzada y Hualilán como principal prioridad, Challenger encara una etapa decisiva. La combinación entre financiamiento y experiencia operativa busca acelerar el paso desde la exploración hacia el desarrollo, con el objetivo de convertir al proyecto sanjuanino en una nueva operación aurífera de relevancia para Argentina.