Austral Gold puso en marcha una nueva campaña de perforación en el complejo Casposo-Manantiales, en San Juan, con un programa de aproximadamente 8.500 metros que marca una nueva etapa para uno de los distritos históricos de la provincia. El plan combina objetivos de consolidación de recursos existentes con exploración regional, en una estrategia que busca extender el horizonte productivo del proyecto.
La mayor parte del programa estará destinada a perforación de relleno o conversión de recursos, concentrándose en áreas como Manantiales, Julieta y Casposo Norte. El objetivo técnico es avanzar en la reclasificación de recursos inferidos hacia categorías de mayor confianza geológica, un paso clave para futuras actualizaciones de reservas y planificación minera.
Pero el dato más interesante aparece en la segunda mitad del programa. Austral Gold también destinará metros de perforación a exploración brownfield y greenfield, con foco especial en Cerro Amarillo, un objetivo regional identificado a partir de estudios geológicos y geofísicos realizados dentro del distrito. Este tipo de exploración suele ser determinante en proyectos maduros, porque permite identificar nuevos cuerpos mineralizados cercanos a infraestructura existente.
La lógica detrás del programa es clara: aprovechar la infraestructura ya instalada en Casposo para maximizar eficiencia y reducir costos de desarrollo futuros. En una minería donde cada vez pesa más la optimización del capital, los descubrimientos cercanos a mina adquieren un valor estratégico mucho más alto que años atrás.
La campaña además vuelve a poner a San Juan en el centro de la actividad exploratoria argentina. Mientras grandes proyectos de cobre avanzan en la cordillera, operaciones auríferas y argentíferas tradicionales también buscan reposicionarse a partir de nuevas campañas y reactivación de distritos históricos.
Más allá de los metros perforados, el mensaje de fondo es importante: Casposo ya no aparece únicamente como una operación reactivada, sino como un distrito con potencial de crecimiento y capacidad de seguir generando actividad minera en el mediano plazo.