La presidenta de PERUMIN 35 – Convención Minera, Ximena de Sologuren, alertó sobre el avance de la minería ilegal en zonas estratégicas donde se proyectan desarrollos formales, advirtiendo que esta situación está afectando gravemente la competitividad del Perú en el mapa minero global. “Si no se impone el respeto al Estado de derecho, el país seguirá perdiendo oportunidades clave”, aseguró.
De Sologuren cuestionó con dureza el actual uso del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), al que calificó como una herramienta que “nació con buenas intenciones, pero se desvirtuó”, ya que hoy permite que mineros ilegales operen como si fueran actores formalizados. “En muchos casos, se usa como salvoconducto para invadir, contaminar y atacar proyectos”, denunció.
También remarcó que la minería ilegal no solo invade zonas mineras formales, sino que ha llegado a áreas protegidas como el Parque Nacional del Río Abiseo y el Huascarán. Además, advirtió sobre los vínculos directos entre esta actividad y el crimen organizado: "Existe una relación evidente con el narcotráfico. Enfrentar la minería ilegal también es enfrentar esas redes criminales".
En este contexto, respaldó la necesidad de avanzar con la Ley MAPE, enfocada en la formalización de pequeños mineros y mineros artesanales, como una herramienta para diferenciar claramente a los actores ilegales de quienes buscan integrarse al sistema.
Finalmente, De Sologuren llamó a no perder el tren de la transición energética global. "Tenemos más de 60 proyectos cupríferos esperando. Si no los empujamos, la ola va a pasar", afirmó, y alertó sobre el contexto preelectoral de 2025 como un factor de incertidumbre. Aun así, fue categórica: "Tenemos talento, recursos y experiencia. Solo falta decisión política para que esta industria vuelva a despegar".