Germán Stocker, Gerente Comercial de YPF Minería, destacó en Argentina Mining Norte 2026 el rol estratégico del abastecimiento energético para las operaciones y explicó cómo la nueva base en San Antonio de los Cobres busca acercar combustible, reducir distancias y mejorar la eficiencia logística en la Puna.
Antes de que un proyecto minero alcance su etapa productiva, hay una infraestructura básica que tiene que estar disponible para que todo lo demás funcione.
Equipos, transporte, campamentos, contratistas y servicios dependen de una fuente de energía confiable capaz de acompañar la operación desde sus primeras etapas.
Ese fue uno de los principales conceptos que Germán Stocker, Gerente Comercial de YPF Minería, dejó durante su participación en Argentina Mining Norte 2026.
“La energía es el motor de lo que le da vida a los proyectos mineros. Somos uno de los primeros proveedores que ingresan a la faena y estamos desde el inicio.”
La definición resume la posición que YPF Minería busca ocupar dentro de la cadena: no llegar cuando la operación ya está consolidada, sino acompañar desde las primeras necesidades de abastecimiento.
Una nueva base más cerca de la cordillera
Uno de los anuncios centrales de la entrevista fue la apertura de una nueva base operativa en San Antonio de los Cobres.
La instalación se suma a la histórica base de General Güemes, que lleva más de una década operando en la provincia de Salta.
La decisión responde a una necesidad muy concreta: reducir la distancia entre los puntos de abastecimiento y los proyectos ubicados en la Puna.
Hasta ahora, Campo Quijano funcionaba como uno de los últimos puntos relevantes de carga antes del ascenso hacia la cordillera.
Con la nueva base, YPF Minería busca acercar el suministro todavía más a las operaciones y mejorar los tiempos de respuesta de la logística de última milla.
Menos kilómetros, más previsibilidad
En minería, las distancias impactan directamente sobre costos, tiempos y disponibilidad.
Cada kilómetro adicional implica más consumo, más horas de tránsito y mayor exposición a contingencias climáticas o viales.
Por eso, la cercanía logística se vuelve un factor operativo.
Stocker explicó que la nueva base permitirá generar lo que internamente denominan “rebotes”, un esquema de reabastecimiento más ágil que permite a contratistas y proveedores cargar combustible en tránsito antes de ingresar a los yacimientos.
“Con nuestras bases logramos lo que llamamos ‘rebotes’, un reabastecimiento mucho más óptimo, certero y rápido para toda la industria.”
La lógica es simple: cuanto más cerca esté el punto de suministro, menor será la dependencia de grandes desplazamientos para sostener la operación.
Preservar el stock crítico dentro de la mina
La nueva infraestructura también puede impactar sobre otro aspecto sensible: el almacenamiento de combustible dentro de las faenas.
Si transportistas y contratistas pueden repostar antes de ingresar a los proyectos, una parte del combustible almacenado en mina puede reservarse para equipos y actividades críticas.
Eso permite administrar mejor el stock disponible y reducir consumos asociados a terceros que transitan por la operación.
En proyectos remotos, donde cualquier interrupción de suministro puede afectar actividades esenciales, esa previsibilidad adquiere un valor particular.
La base en San Antonio de los Cobres apunta justamente a crear un punto intermedio entre la infraestructura urbana y los yacimientos ubicados a gran altura.
La energía entra antes que muchas otras soluciones
Durante la entrevista, Stocker remarcó que YPF Minería suele estar entre los primeros proveedores que ingresan a una faena.
Antes de que muchas instalaciones estén terminadas, ya existen máquinas, vehículos y equipos que necesitan combustible para avanzar.
En ese sentido, la energía funciona como un habilitador de las demás actividades.
Movimiento de suelo, perforación, transporte, construcción y logística dependen de la disponibilidad de suministro.
Por eso, YPF Minería plantea su presencia como parte de la infraestructura inicial de los proyectos y no solamente como una prestación asociada a la etapa productiva.
Una base que también responde a una necesidad local
La infraestructura de San Antonio de los Cobres tendrá además un alcance que excede a la minería.
Según señaló Stocker, la nueva base busca responder también a una demanda histórica de pobladores, transportistas y usuarios de la zona, que necesitan puntos de abastecimiento más cercanos.
La convivencia entre minería y comunidades hace que muchas inversiones vinculadas con logística puedan tener un impacto más amplio sobre el territorio.
Una estación ubicada estratégicamente puede atender tanto a la cadena de valor minera como al tránsito local y regional.
En este caso, la ubicación busca aprovechar precisamente esa convergencia.
YPF Minería después de Argentina Mining Norte 2026
La participación de la compañía en Salta dejó un mensaje centrado en cercanía, logística y continuidad.
La nueva base en San Antonio de los Cobres, complementada por la estructura existente en Güemes, busca reducir distancias y mejorar la capacidad de respuesta hacia los proyectos de la Puna.
Para YPF Minería, el desafío no pasa solamente por tener combustible disponible.
También consiste en que llegue donde se necesita, cuando se necesita y con una red capaz de acompañar la expansión de la actividad.
La frase de Stocker termina de sintetizar esa mirada: si la energía es la que pone en movimiento un proyecto, entonces el abastecimiento forma parte de su infraestructura desde el primer día.
Y en una región donde las distancias pueden convertirse rápidamente en una barrera operativa, estar más cerca también significa producir con mayor previsibilidad.