Argentina
07 de Septiembre de 2026

Rodrigo Benítez: “El primer paso es entender el proyecto y armar la ingeniería financiera sin miedo a los instrumentos”

Durante Argentina Mining Norte 2026, el Economista Jefe de Grupo ST analizó los desafíos que enfrentan las pymes y proveedores mineros para financiar su crecimiento y remarcó la necesidad de estructurar soluciones a medida según cada etapa del negocio.
Rodrigo Benítez: “El primer paso es entender el proyecto y armar la ingeniería financiera sin miedo a los instrumentos”

El crecimiento de la minería argentina está generando oportunidades que, en muchos casos, superan ampliamente la escala habitual de los proveedores que buscan integrarse a nuevos proyectos.

Comprar maquinaria, ampliar equipos, incorporar personal, financiar capital de trabajo o responder a contratos de mayor volumen puede convertirse rápidamente en un desafío financiero.

Ese fue uno de los ejes centrales que Rodrigo Benítez, Economista Jefe de Grupo ST, desarrolló durante su participación en Argentina Mining Norte 2026.

“Aparecen oportunidades que van muy por arriba de la escala que los proveedores venían desarrollando. Hay un contraste entre el método histórico del sistema financiero —que mide por balances pasados— y la capacidad de generar flujos futuros.”

Para Benítez, el desafío consiste en construir soluciones que permitan leer mejor el potencial económico de cada proyecto y no limitar la evaluación únicamente a la historia financiera de una empresa.

Cuando la oportunidad crece más rápido que la empresa

La situación es particularmente visible dentro de la cadena de proveedores.

Una pyme puede estar preparada para atender determinado nivel de actividad y, de un momento a otro, encontrarse frente a un contrato que exige duplicar capacidad, incorporar flota o financiar varios meses de operación antes de comenzar a cobrar.

Ahí aparece una tensión que Grupo ST ya había puesto sobre la mesa antes del evento.

Mientras el proyecto minero suele financiarse en función de reservas, flujos futuros y horizontes de largo plazo, el proveedor muchas veces debe acceder al crédito mostrando balances históricos y antecedentes que todavía reflejan una escala menor.

La oportunidad está adelante, pero buena parte del sistema financiero sigue mirando hacia atrás.

La entrevista permitió profundizar justamente sobre cómo empezar a cerrar esa brecha.

No todo financiamiento sirve para lo mismo

Benítez remarcó durante la conversación que el primer paso es entender qué necesita realmente cada empresa.

No es lo mismo financiar la operación cotidiana que incorporar un activo que se utilizará durante años.

“El primer paso es entender el proyecto en mano, diferenciar capital de trabajo de inversión a largo plazo y armar la ingeniería financiera sin tenerle miedo al mercado de capitales.”

Esa diferenciación resulta central para evitar soluciones inadecuadas.

El capital de trabajo puede estar asociado con salarios, insumos, combustible o gastos necesarios para ejecutar un contrato.

Una inversión de largo plazo, en cambio, puede implicar maquinaria, vehículos, infraestructura o bienes de capital que requieren plazos de financiamiento diferentes.

Para Grupo ST, la ingeniería financiera comienza precisamente por separar esas necesidades y construir una combinación de instrumentos compatible con los flujos de cada negocio.

El contrato minero también puede formar parte de la solución

Otro de los temas desarrollados durante Argentina Mining fue la incorporación de contratos y facturas dentro de la evaluación financiera.

Benítez planteó la posibilidad de profundizar mecanismos como reverse factoring o confirming, donde la relación entre proveedor y compañía minera puede utilizarse para mejorar el acceso al financiamiento.

La lógica parte de reconocer que un contrato con una empresa de gran escala puede aportar información relevante sobre la capacidad futura de generar ingresos.

En lugar de mirar exclusivamente el balance de los últimos años, estos esquemas permiten incorporar el flujo asociado con un negocio concreto.

Para una pyme que necesita dar un salto de escala, esa diferencia puede resultar determinante.

También supone una mayor participación de las propias compañías mineras en la construcción de cadenas de suministro financieramente más sólidas.

Mercado de capitales más allá de las grandes empresas

Durante la entrevista, Benítez también buscó correr una idea frecuente: que el mercado de capitales sea una herramienta reservada solamente para grandes compañías.

Dentro del ecosistema financiero existen mecanismos que pueden adaptarse a empresas de diferentes tamaños.

Entre ellos aparecen avales de Sociedades de Garantía Recíproca, instrumentos bursátiles, financiamiento de largo plazo y distintas formas de aporte de capital.

La clave, según la mirada de Grupo ST, está en no elegir primero el instrumento y después intentar adaptarlo a la necesidad.

El recorrido debe ser inverso.

Primero se analiza el proyecto, el contrato, los flujos esperados y la capacidad de la compañía. Recién después se define qué combinación financiera resulta más conveniente.

Un ecosistema financiero integrado

La propuesta de Grupo ST se apoya precisamente en la posibilidad de trabajar sobre diferentes necesidades dentro de una misma estructura.

El grupo integra herramientas a través de Banco BST, GST Capital para leasing, FIDaval SGR en garantías, MEGAQM en fondos de inversión y ST Securities en mercado de capitales, además de otras compañías vinculadas con seguros y servicios financieros.

Ese esquema le permite abordar problemas diferentes sin reducir la respuesta a un único producto.

Una empresa puede necesitar garantías para participar de una licitación, leasing para incorporar maquinaria y capital de trabajo para ejecutar el contrato.

En lugar de pensar cada necesidad como una operación aislada, Grupo ST plantea una mirada integral sobre el crecimiento del proveedor.

Financiar también es desarrollar proveedores

La discusión tiene además una dimensión que excede a una empresa individual.

A medida que la minería argentina avance hacia proyectos de mayor escala, los proveedores locales tendrán que crecer junto con ella.

Ese crecimiento requiere capacidades técnicas, profesionales y operativas, pero también estructuras financieras que permitan absorber contratos más grandes sin comprometer la estabilidad del negocio.

Si una pyme obtiene una oportunidad pero no puede financiar el salto necesario para ejecutarla, el desarrollo local termina encontrando un límite.

Por eso, para Benítez, mejorar las herramientas financieras disponibles para la cadena de suministro es también una manera de fortalecer el ecosistema minero argentino.

Grupo ST después de Argentina Mining Norte 2026

La participación de Grupo ST en Salta permitió trasladar una discusión financiera a un terreno muy concreto.

Detrás de cada contrato minero existe un proveedor que debe invertir antes de empezar a cobrar.

Y detrás de cada salto de escala existe una combinación de capital, garantías, plazos y riesgos que necesita ser estructurada correctamente.

La entrevista con Rodrigo Benítez dejó una idea central: el financiamiento no debería comenzar buscando un producto financiero, sino entendiendo el negocio que necesita ser financiado.

A partir de allí pueden aparecer leasing, garantías, capital de trabajo, mercado de capitales o estructuras donde los propios contratos mineros aporten respaldo.

Para Grupo ST, esa ingeniería será cada vez más importante a medida que la minería demande proveedores capaces de crecer a una velocidad que sus balances históricos todavía no reflejan.

Y ahí aparece uno de los desafíos que dejó Argentina Mining Norte 2026: si la cadena de proveedores tiene que escalar junto con los proyectos, el financiamiento también tendrá que aprender a mirar hacia adelante.


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