Argentina
27 de Octubre de 2026

MARA obtiene la aprobación del RIGI para una inversión de US$6.394 millones y avanza hacia el desarrollo del cobre en Catamarca

El Gobierno nacional aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto MARA (Minera Agua Rica-Alumbrera), desarrollado por Glencore en Catamarca. La iniciativa contempla una inversión total estimada de US$6.394 millones, una vida útil proyectada de aproximadamente 23 años y una producción promedio superior a las 200.000 toneladas anuales de cobre en concentrado durante su primera década de operación. La aprobación representa un avance regulatorio para uno de los principales proyectos cupríferos de Argentina, que prevé iniciar su construcción en noviembre de 2027 y comenzar a operar en octubre de 2031.
MARA obtiene la aprobación del RIGI para una inversión de US$6.394 millones y avanza hacia el desarrollo del cobre en Catamarca

El proyecto MARA (Minera Agua Rica-Alumbrera) alcanzó un nuevo hito en su proceso de desarrollo después de que el Gobierno argentino aprobara formalmente su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

La decisión fue oficializada mediante la Resolución 1854/2026 del Ministerio de Economía y representa un avance para la iniciativa que Glencore impulsa en la provincia de Catamarca.

El emprendimiento contempla una inversión total estimada de US$6.394 millones, distribuida a lo largo de sus diferentes etapas, con el objetivo de desarrollar un complejo minero destinado a la producción de cobre, oro, plata y molibdeno.

MARA se encuentra entre los proyectos de cobre de mayor relevancia dentro de la cartera minera argentina y constituye una de las principales iniciativas de Glencore en el país, junto con El Pachón, ubicado en San Juan.

Su desarrollo combina la explotación futura del yacimiento Agua Rica con el aprovechamiento de infraestructura existente de Minera Alumbrera, un esquema que busca optimizar las instalaciones disponibles y reducir la necesidad de construir un complejo completamente nuevo.

La aprobación del RIGI permite al proyecto acceder al marco de incentivos previsto para grandes inversiones, aunque todavía deberán completarse distintas etapas técnicas, ambientales y financieras antes de comenzar la construcción.

Una inversión total estimada de US$6.394 millones

La documentación presentada para el ingreso al régimen contempla una inversión total de US$6.394 millones durante las distintas etapas de desarrollo de MARA.

De ese monto, aproximadamente US$3.310 millones corresponden a activos computables dentro del RIGI, es decir, inversiones que reúnen las condiciones establecidas por el régimen para acceder a sus beneficios.

Esta distinción resulta importante porque la inversión total prevista para el proyecto no coincide necesariamente con el monto reconocido como computable dentro del programa de incentivos.

El presupuesto general contempla las necesidades de desarrollo de una iniciativa minera de gran escala, que requerirá infraestructura, equipamiento, instalaciones y diferentes trabajos preparatorios antes de iniciar su etapa productiva.

La incorporación al RIGI establece un marco regulatorio para acompañar esas inversiones y ofrecer condiciones específicas en materia tributaria, aduanera y cambiaria.

Sin embargo, la aprobación no significa que los US$6.394 millones ya hayan sido desembolsados.

La ejecución del presupuesto dependerá del cumplimiento del cronograma y de las decisiones correspondientes a cada etapa del emprendimiento.

Glencore proyecta comenzar la construcción en noviembre de 2027

El cronograma presentado por la compañía establece que la construcción de MARA comenzaría en noviembre de 2027, mientras que el inicio de la operación está previsto para octubre de 2031.

Estas fechas constituyen objetivos de planificación y estarán sujetas al cumplimiento de las condiciones necesarias para avanzar con el proyecto.

Durante los primeros dos años, la empresa declaró inversiones por aproximadamente US$771,5 millones en activos computables.

El financiamiento previsto combinará aportes de capital y deuda de Glencore.

La ejecución de las obras requerirá completar las evaluaciones técnicas, los procedimientos ambientales y las definiciones financieras correspondientes.

Por lo tanto, la aprobación del RIGI representa un paso importante dentro del proceso de desarrollo, pero no constituye por sí misma una autorización para iniciar todas las actividades de construcción.

Agua Rica y Alumbrera: la integración de dos activos mineros

Una de las características centrales de MARA es su modelo de integración entre el yacimiento Agua Rica y las instalaciones existentes de Minera Alumbrera.

El esquema contempla desarrollar el depósito de Agua Rica y aprovechar infraestructura minera previamente construida para el procesamiento del mineral.

Según la información del proyecto, la planta de procesamiento de Alumbrera se encuentra aproximadamente a 35 kilómetros del yacimiento Agua Rica.

La utilización de estas instalaciones representa una diferencia relevante frente a proyectos que deben construir toda su infraestructura desde cero.

El aprovechamiento de activos existentes puede contribuir a reducir determinados requerimientos de inversión y a utilizar instalaciones que ya cuentan con antecedentes de operación.

También permite considerar las capacidades técnicas y operativas desarrolladas durante la trayectoria de Alumbrera.

Sin embargo, la integración requerirá ejecutar las obras y adaptaciones necesarias para que las instalaciones puedan responder a las características del nuevo proyecto.

El objetivo es desarrollar un complejo que combine nuevos recursos minerales con infraestructura existente, dentro de una planificación de largo plazo.

El reinicio de Alumbrera será parte de la estrategia de desarrollo

La evolución de MARA también está vinculada con los planes de reactivación de Minera Alumbrera.

De acuerdo con el cronograma informado, la primera producción correspondiente al reinicio de Alumbrera está prevista para el segundo semestre de 2027.

La reactivación permitirá recuperar y mantener operativas instalaciones que posteriormente podrán utilizarse dentro del esquema de MARA.

Esta planificación busca dar continuidad al aprovechamiento de infraestructura minera existente en Catamarca.

La recuperación de instalaciones también puede contribuir a preservar capacidades técnicas y operativas relacionadas con el funcionamiento del complejo.

No obstante, el reinicio de Alumbrera y el desarrollo de MARA corresponden a etapas diferenciadas, con objetivos y cronogramas propios.

La producción prevista para Alumbrera en 2027 no debe confundirse con el inicio de operaciones de MARA, proyectado para octubre de 2031.

MARA proyecta producir más de 200.000 toneladas anuales de cobre

En términos productivos, Glencore estima que MARA podría alcanzar una producción promedio superior a las 200.000 toneladas anuales de cobre en concentrado durante sus primeros diez años de operación.

La iniciativa también contempla la obtención de oro, plata y molibdeno.

Estas proyecciones corresponden a la planificación del proyecto y deberán confirmarse a medida que avance su desarrollo técnico y económico.

La producción efectiva dependerá de factores como las características del mineral, el desempeño de las instalaciones y las condiciones de operación.

La incorporación de cobre como principal producto posiciona a MARA dentro de las iniciativas destinadas a ampliar la capacidad cuprífera de Argentina.

El proyecto se desarrolla en un contexto de interés internacional por este metal, utilizado en redes eléctricas, infraestructura industrial y diferentes tecnologías vinculadas con la electrificación.

Sin embargo, el potencial productivo anunciado todavía no representa una capacidad instalada ni una producción en marcha.

Una vida útil proyectada de aproximadamente 23 años

La planificación de MARA contempla una vida útil estimada de 23 años, período durante el cual se proyecta desarrollar la explotación del yacimiento.

Esta duración representa un horizonte de planificación relevante para evaluar la infraestructura, las necesidades de inversión y los posibles impactos económicos de la iniciativa.

Los proyectos mineros de larga duración requieren organizar distintas etapas, desde la construcción inicial hasta el funcionamiento de las instalaciones y la gestión de sus actividades de cierre.

En el caso de MARA, la planificación deberá integrar las características del depósito Agua Rica con las condiciones de utilización de la infraestructura de Alumbrera.

La vida útil proyectada también será un elemento importante para evaluar la demanda de trabajadores, servicios e insumos a lo largo del tiempo.

No obstante, se trata de una estimación que podrá modificarse según los resultados de los estudios, el desempeño de la operación y las condiciones técnicas y económicas.

El proyecto prevé 3.500 empleos durante la construcción

Uno de los principales componentes del desarrollo de MARA es su potencial impacto sobre el empleo.

Las estimaciones difundidas contemplan aproximadamente 3.500 puestos de trabajo durante la etapa de construcción.

Esta fase requerirá diferentes perfiles laborales relacionados con obras, montaje de instalaciones, ingeniería, logística y servicios.

La magnitud del proyecto también podría generar oportunidades para empresas proveedoras de bienes y servicios.

Sin embargo, las necesidades de contratación variarán de acuerdo con las distintas fases del cronograma.

Los puestos previstos para la construcción corresponden a una etapa temporal y no deben interpretarse como empleos permanentes durante toda la vida del emprendimiento.

La generación efectiva de puestos de trabajo dependerá del avance de las obras y de las contrataciones que realicen las empresas participantes.

Más de 1.200 empleos directos previstos para la operación

Para la etapa operativa, MARA proyecta aproximadamente 1.250 empleos directos y 3.750 indirectos.

Estas cifras representan un impacto laboral potencial asociado con el funcionamiento del complejo y su cadena de valor.

Los empleos directos estarán relacionados con las actividades necesarias para operar las instalaciones mineras.

Los indirectos corresponderán a oportunidades generadas en sectores vinculados con el abastecimiento, los servicios y otras actividades económicas relacionadas con el proyecto.

Si se consideran las estimaciones de construcción y operación, el impacto laboral anunciado alcanza hasta 8.500 puestos de trabajo entre ambas etapas.

Sin embargo, esta cifra no representa 8.500 empleos simultáneos ni permanentes, ya que corresponde a momentos diferentes del desarrollo.

La contratación efectiva dependerá de las necesidades operativas y de la ejecución del proyecto.

El compromiso con los proveedores nacionales supera el mínimo del RIGI

Otro de los aspectos destacados en la documentación presentada por MARA es el compromiso de participación de proveedores nacionales.

La compañía declaró que el 54% del monto destinado a proveedores, bienes y obras de infraestructura corresponderá a proveedores nacionales.

El porcentaje supera el mínimo del 20% establecido por el RIGI, de acuerdo con la información difundida.

La participación de proveedores constituye un componente relevante para evaluar los efectos económicos de una inversión minera de gran escala.

Los proyectos requieren bienes, equipamiento, servicios técnicos, transporte y diferentes actividades vinculadas con su construcción y operación.

La posibilidad de incorporar empresas nacionales permite ampliar la participación de la cadena de valor local en el desarrollo de nuevas inversiones.

No obstante, el porcentaje anunciado representa un compromiso incluido en la planificación del proyecto.

Su cumplimiento deberá verificarse durante la ejecución de las contrataciones correspondientes.

El RIGI establece un marco de incentivos para grandes inversiones

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones fue creado para promover proyectos de gran escala mediante un conjunto de beneficios y condiciones regulatorias.

La adhesión permite acceder al esquema de incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios previsto por el régimen, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes.

En el caso de MARA, la aprobación formaliza su incorporación a ese marco y establece obligaciones vinculadas con el desarrollo del proyecto.

Entre ellas se encuentran los compromisos de inversión y la participación de proveedores nacionales.

La aprobación representa un avance regulatorio porque permite definir las condiciones bajo las cuales la empresa desarrollará su programa de inversiones.

Sin embargo, los beneficios están sujetos al cumplimiento de las obligaciones establecidas y no sustituyen otros procedimientos necesarios para construir y operar una mina.

El avance de MARA deberá continuar dentro de los marcos técnicos, ambientales y administrativos aplicables.

El proyecto continúa con sus evaluaciones ambientales

En paralelo con la aprobación del RIGI, Glencore continúa trabajando en la preparación de MARA.

La compañía presentó el Informe de Impacto Ambiental correspondiente a la etapa de explotación, un documento relevante dentro del proceso de evaluación del emprendimiento.

La presentación del informe constituye un paso necesario para avanzar en los procedimientos ambientales, pero no equivale a su aprobación.

Las autoridades competentes deberán desarrollar las evaluaciones correspondientes y determinar las condiciones aplicables al proyecto.

La planificación también requiere completar diferentes estudios técnicos y definiciones financieras.

Por lo tanto, aunque la adhesión al RIGI representa un hito significativo, MARA todavía debe superar etapas importantes antes de iniciar su construcción.

Catamarca busca ampliar su participación en la minería del cobre

El desarrollo de MARA representa una oportunidad para fortalecer la actividad minera de Catamarca mediante un nuevo proyecto de cobre.

La provincia cuenta con antecedentes de producción minera a gran escala vinculados con Alumbrera y dispone de infraestructura que forma parte de la estrategia de integración del nuevo emprendimiento.

La posibilidad de aprovechar esas instalaciones constituye uno de los aspectos distintivos de MARA.

Además de las inversiones previstas, el proyecto contempla oportunidades de empleo y contratación de proveedores durante diferentes etapas.

Su eventual entrada en producción también podría contribuir a ampliar la oferta exportadora de minerales de Argentina.

Sin embargo, esos resultados dependerán de la ejecución de las inversiones y de la concreción del cronograma anunciado.

Glencore fortalece su cartera de proyectos de cobre en Argentina

MARA forma parte de la estrategia de desarrollo cuprífero de Glencore en Argentina.

La compañía también impulsa el proyecto El Pachón, ubicado en la provincia de San Juan.

Ambas iniciativas integran una cartera de proyectos que buscan aprovechar el potencial geológico del país para desarrollar nuevas operaciones de cobre.

El interés por este metal está relacionado con su importancia para diferentes sectores industriales y con las perspectivas de demanda internacional.

En este escenario, los avances regulatorios y técnicos constituyen etapas relevantes para evaluar la viabilidad de futuras inversiones.

La aprobación del RIGI para MARA representa un paso concreto dentro de ese proceso, aunque la construcción y la producción todavía se encuentran sujetas a las siguientes fases de desarrollo.

Un avance regulatorio que abre una nueva etapa para MARA

La aprobación de la adhesión al RIGI constituye uno de los principales hitos recientes del proyecto MARA.

Con una inversión total estimada de US$6.394 millones, el emprendimiento busca desarrollar el yacimiento Agua Rica mediante un esquema que aprovecha instalaciones existentes de Minera Alumbrera.

El cronograma presentado contempla iniciar la construcción en noviembre de 2027 y comenzar la operación en octubre de 2031.

La planificación incluye una vida útil aproximada de 23 años, una producción promedio superior a las 200.000 toneladas anuales de cobre en concentrado durante la primera década y oportunidades laborales distribuidas entre las etapas de construcción y operación.

También incorpora un compromiso de participación de proveedores nacionales superior al mínimo previsto por el régimen.

La incorporación de MARA al RIGI representa un avance importante para el desarrollo del cobre en Catamarca y para la cartera minera de Glencore en Argentina. El desafío de los próximos años será transformar este respaldo regulatorio en inversiones ejecutadas, completar las evaluaciones pendientes y avanzar hacia la construcción de un proyecto que busca integrar nuevos recursos minerales con la infraestructura histórica de Alumbrera.


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