El proyecto Josemaría, dentro del Distrito Vicuña, entra en una etapa decisiva luego de que el CEO de Lundin confirmara que la construcción comenzará en el primer trimestre de 2027. La primera fase demandará una inversión superior a los US$7.000 millones y forma parte de un plan de desarrollo más amplio que contempla tres etapas y una inversión total cercana a los US$18.000 millones.
El esquema de desarrollo está diseñado de manera escalonada. Josemaría será la primera operación en entrar en producción, mientras que Filo del Sol avanzará posteriormente con exploración adicional e ingeniería. Según la compañía, el proyecto cuenta con permisos obtenidos, ingeniería avanzada y un cronograma definido, lo que lo convierte en el activo más maduro dentro del distrito.
Uno de los aspectos más relevantes del plan es su lógica de autofinanciamiento. La empresa prevé que los flujos generados por la fase inicial permitan financiar las etapas posteriores, reduciendo la necesidad de capital externo. Este modelo, según la compañía, permitirá sostener el crecimiento del distrito sin depender exclusivamente de nuevas rondas de financiamiento.
El tamaño proyectado del desarrollo es significativo. La operación podría alcanzar una producción promedio anual cercana a 500 mil toneladas de cobre, además de volúmenes relevantes de oro y plata, lo que ubicaría al Distrito Vicuña entre los mayores productores a nivel global. La logística contemplará exportación por Chile y el desarrollo de infraestructura asociada, incluyendo un ducto para fases posteriores. El avance confirma el posicionamiento de Sudamérica como uno de los focos principales del crecimiento cuprífero mundial.