McEwen Copper avanza en uno de los desafíos determinantes para transformar a Los Azules en una futura mina de cobre: asegurar el capital necesario para financiar su construcción. La compañía mantiene negociaciones avanzadas con Rio Tinto y otros potenciales inversores para estructurar un paquete cercano a los US$4.000 millones.
Las conversaciones forman parte de una estrategia de financiamiento que combinará diferentes fuentes de capital y que será clave antes de que el directorio adopte la decisión final de inversión (FID) del proyecto sanjuanino.
El CEO de McEwen Copper, Michael Meding, confirmó que las conversaciones incluyen a Rio Tinto, que actualmente controla aproximadamente el 17% de la compañía a través de su división Nuton.
“Las conversaciones son con Rio, pero también con otros actores”, señaló Meding.
La compañía angloaustraliana podría realizar un nuevo aporte de aproximadamente US$600 millones, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo y Rio Tinto no realizó comentarios oficiales sobre las negociaciones en curso.
Un nuevo inversor estratégico por otros US$600 millones
Rio Tinto sería solamente una de las piezas dentro de una estructura de capital mucho más amplia.
McEwen Copper también negocia la incorporación de un nuevo inversor estratégico europeo o asiático, que podría aportar otros US$600 millones. Entre los potenciales interesados aparecen casas comerciales o grupos industriales, mientras la compañía analiza también posibles inversiones provenientes de fondos especializados en minería.
El objetivo es construir una base diversificada de financiamiento y evitar que la totalidad de los recursos necesarios para Los Azules dependa de un único actor.
Actualmente, McEwen Inc. controla el 46% de McEwen Copper, mientras que Rob McEwen posee personalmente otro 13%. Stellantis mantiene una participación del 18%, a la que se suma la posición de Rio Tinto a través de Nuton.
Según Meding, incluso si Rio Tinto concretara la totalidad del aporte de US$600 millones actualmente bajo negociación, continuaría manteniendo una participación minoritaria dentro de McEwen Copper, compañía cuya valuación supera los US$2.000 millones.
Una IPO por US$300 millones antes de terminar el año
Otra de las herramientas previstas será el ingreso de McEwen Copper al mercado público.
La compañía prepara una oferta pública inicial (IPO) para el cuarto trimestre de 2026, mediante la cual buscará recaudar aproximadamente US$300 millones.
El presidente de la compañía, Rob McEwen, indicó que el momento exacto de la operación dependerá de las condiciones del mercado. La empresa ya redujo el universo de potenciales asesores financieros que podrían participar de la transacción.
El ingreso de nuevos accionistas y la IPO conformarán la pata de capital propio de la estructura. El resto de los recursos necesarios para desarrollar Los Azules provendría principalmente de diferentes instrumentos de deuda.
McEwen analiza créditos respaldados por agencias de crédito a la exportación, financiamiento convencional de proyectos y eventuales préstamos mezzanine. A esto se suma el acuerdo firmado durante 2025 con la Corporación Financiera Internacional (IFC) para trabajar sobre una estructura de financiamiento sostenible.
El financiamiento será clave para definir la inversión
La negociación se produce mientras Los Azules avanza simultáneamente en los aspectos técnicos necesarios para acercarse a la construcción.
Entre los próximos hitos aparecen la finalización de la ingeniería de detalle, la obtención de permisos pendientes y la definición de la FID. Meding explicó que el momento de adoptar esa decisión dependerá del nivel de confianza que tenga el directorio sobre la estructura financiera finalmente alcanzada.
Antes del comienzo de las principales obras, McEwen Copper prevé avanzar con actividades de ingeniería temprana y adquisición de equipos, incluyendo la reserva de capacidad de fabricación para determinados componentes necesarios durante la futura construcción.
El objetivo de la compañía continúa siendo llevar Los Azules a operación comercial hacia 2030.
El proyecto está diseñado para producir aproximadamente 205.000 toneladas anuales de cátodos de cobre durante sus primeros cinco años de operación, lo que permitiría incorporar una nueva fuente de producción argentina en un escenario internacional caracterizado por la creciente demanda del metal.
Con una necesidad de financiamiento cercana a los US$4.000 millones, Los Azules entra así en una etapa donde las definiciones financieras comienzan a tener tanto peso como los avances técnicos. Rio Tinto podría aportar US$600 millones, un nuevo socio estratégico una cifra similar y la futura IPO otros US$300 millones, mientras el resto se estructuraría mediante diferentes instrumentos de deuda.
El desafío para McEwen Copper será convertir esas negociaciones en una estructura financiera suficientemente sólida para habilitar la decisión final de inversión y dar el paso que todavía separa a Los Azules de su construcción.