Hochschild Mining continúa mostrando una evolución operativa consistente en sus principales activos de América Latina. La compañía informó una producción atribuible de 76.231 onzas de oro equivalente durante el segundo trimestre de 2026, equivalente a 5,9 millones de onzas de plata equivalente, resultado que le permite mantenerse en línea con su objetivo anual de producir entre 300.000 y 328.000 onzas de oro equivalente.
El desempeño estuvo impulsado principalmente por la operación Inmaculada, en Perú, que volvió a consolidarse como el principal activo del grupo. Durante el trimestre produjo 45.404 onzas de oro equivalente, aportando la mayor parte de la producción consolidada y compensando algunos desafíos registrados en otras operaciones de la compañía. Gracias a estos resultados, Hochschild mantiene un ritmo de producción que le permite afrontar con optimismo la segunda mitad del año.
En Argentina, la mina San José también mostró una evolución favorable. Durante el trimestre produjo 20.647 onzas de oro y 0,9 millones de onzas de plata, alcanzando un total de 2,4 millones de onzas de plata equivalente. Si bien las leyes del mineral fueron levemente inferiores a las previstas, el mayor tonelaje procesado permitió incrementar la producción acumulada respecto del mismo período de 2025, confirmando la estabilidad operativa del yacimiento ubicado en Santa Cruz.
Otro de los focos de atención estuvo en Mara Rosa, en Brasil, donde la empresa continúa avanzando en la estabilización de una operación que aún atraviesa su etapa de consolidación. Durante el trimestre se registraron mejoras en la confiabilidad de la planta, comenzó la puesta en marcha del espesador de relaves y avanzó la incorporación de un nuevo contratista minero, medidas destinadas a optimizar la extracción, mejorar la gestión del agua y facilitar el acceso a zonas de mayor ley durante el segundo semestre.
Las acciones implementadas en Brasil reflejan una estrategia habitual en proyectos que transitan sus primeros años de operación. La optimización de procesos, el fortalecimiento de la infraestructura y la reorganización de las tareas mineras suelen ser etapas necesarias antes de alcanzar los niveles de producción diseñados originalmente. En ese contexto, Hochschild espera que Mara Rosa incremente progresivamente su aporte a la producción consolidada de la compañía.
El desempeño registrado durante el primer semestre también evidencia la importancia de contar con un portafolio diversificado de activos. Mientras Inmaculada sostiene gran parte de la producción, San José continúa aportando estabilidad desde Argentina y Mara Rosa avanza hacia una mayor madurez operativa. Esa combinación permite compensar desafíos puntuales en cada operación y reducir la exposición a riesgos individuales.
Con la guía anual intacta y una cartera de operaciones distribuidas entre Perú, Argentina y Brasil, Hochschild encara la segunda mitad de 2026 con expectativas de crecimiento gradual. Si las mejoras previstas en Mara Rosa se consolidan y el desempeño de Inmaculada y San José se mantiene estable, la compañía estará en condiciones de cumplir sus objetivos productivos y reforzar su posición entre las principales productoras de metales preciosos de la región.