La minería continúa ampliando su impacto sobre el mercado laboral de Perú. Durante junio, el sector alcanzó un total de 291.044 empleos directos, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) a través de su Boletín Estadístico Minero.
La cifra representa un incremento del 11,1% respecto de junio de 2025 y refuerza la tendencia de crecimiento registrada por el empleo vinculado con la actividad durante la primera mitad del año.
El comportamiento positivo no se limita al último mes relevado. Entre enero y junio, el empleo minero directo acumuló un crecimiento del 6,4% interanual, consolidando a la actividad como uno de los sectores con mayor incidencia sobre la generación de puestos de trabajo y las economías regionales peruanas.
Arequipa lidera el empleo minero
La distribución territorial de esos puestos muestra una fuerte concentración en las principales regiones mineras del país.
Arequipa encabezó el ranking durante junio con 44.643 trabajadores, equivalentes al 15,3% del empleo minero nacional.
En segundo lugar se ubicó La Libertad, con 24.813 trabajadores y una participación del 8,5%, seguida muy de cerca por Ica, que registró 24.535 puestos y representó otro 8,4% del total.
Entre las tres regiones reúnen aproximadamente 94.000 trabajadores, lo que permite dimensionar la importancia que las grandes operaciones y sus cadenas de servicios tienen sobre determinados territorios.
La distribución del empleo acompaña así al mapa productivo de la minería peruana y muestra cómo el impacto laboral de la industria se concentra particularmente en aquellas regiones donde existe una mayor presencia de proyectos y operaciones.
Las contratistas generan casi tres de cada cuatro empleos
Uno de los datos más significativos aparece al analizar quiénes generan esos puestos de trabajo.
Las empresas contratistas mineras y actividades conexas concentraron el 72,8% del empleo total durante junio y registraron, además, un crecimiento interanual del 15,3%.
Las compañías mineras directas representaron el 27,2% restante, con un incremento mucho más moderado del 1,3% respecto del mismo período del año anterior.
La diferencia muestra el peso creciente de la cadena de proveedores y servicios dentro del impacto laboral generado por la actividad. En términos simples, prácticamente tres de cada cuatro puestos contabilizados dentro del empleo minero peruano dependen actualmente de contratistas y empresas conexas.
Ese comportamiento también permite observar que el crecimiento del sector tiene efectos que exceden a las propias compañías titulares de las operaciones y se trasladan hacia un ecosistema más amplio de servicios especializados.
Las mujeres representan el 8,3% del empleo
La participación femenina continúa siendo uno de los indicadores donde la industria mantiene una brecha considerable.
Durante junio trabajaron en actividades mineras 24.055 mujeres, equivalentes al 8,3% del empleo total. Los hombres ocuparon los restantes 266.989 puestos y representaron el 91,7% de la fuerza laboral.
Los números muestran que, pese al crecimiento general del empleo, ampliar la participación femenina continúa siendo uno de los desafíos pendientes para la industria.
El balance de junio deja, sin embargo, una señal clara sobre el dinamismo laboral de la actividad: 291.044 puestos directos y un crecimiento interanual del 11,1%, con una expansión todavía mayor entre las compañías contratistas.
Para Perú, el impacto de la minería sobre el empleo se expresa así en dos dimensiones: en las regiones donde se concentran las grandes operaciones y, cada vez más, en la extensa cadena de proveedores y servicios que se desarrolla alrededor de ellas.