02 de Noviembre de 2026
COMIN proyecta invertir US$50 millones en Mina Venus Marta, un nuevo desarrollo subterráneo de cobre en Atacama
Un nuevo proyecto de cobre inició su proceso de evaluación ambiental en la Región de Atacama, Chile.
Se trata de Explotación Subterránea Mina Venus Marta (VEM), iniciativa presentada por COMIN S.A. ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
El emprendimiento se encuentra ubicado en la comuna de Tierra Amarilla, aproximadamente 8,5 kilómetros al sureste de Copiapó.
Su emplazamiento corresponde al distrito minero Candelaria-Punta del Cobre, una zona con antecedentes importantes de explotación cuprífera.
La iniciativa contempla una inversión estimada de US$50 millones para desarrollar una operación subterránea destinada a la extracción de mineral de cobre.
El proyecto se encuentra en etapa de evaluación ambiental, por lo que la inversión anunciada corresponde a un monto previsto y no a recursos ya ejecutados.
Una mina subterránea con 21,6 millones de toneladas de mineral
Según los antecedentes presentados, Mina Venus Marta contempla la extracción de aproximadamente 21,6 millones de toneladas de mineral de cobre.
El material considerado presenta una ley media estimada de 1,07% de cobre total (CuT).
La compañía proyecta desarrollar una explotación subterránea con un ritmo de producción relativamente constante.
El objetivo operativo es extraer alrededor de 150.000 toneladas mensuales, equivalentes a 5.000 toneladas diarias.
Estas cifras corresponden al diseño del proyecto y deberán confirmarse mediante su desarrollo y funcionamiento efectivo.
La cantidad de mineral contemplada representa el volumen susceptible de extracción considerado en la iniciativa.
No debe confundirse con toneladas de cobre fino producido, ya que el contenido metálico recuperable dependerá de las características del mineral y de los procesos de tratamiento.
Un proyecto ubicado en un distrito cuprífero consolidado
La localización de Mina Venus Marta constituye uno de los aspectos relevantes de la iniciativa.
El proyecto se encuentra dentro del distrito Candelaria-Punta del Cobre, en las cercanías de Copiapó.
La región de Atacama cuenta con una trayectoria vinculada con la explotación de cobre y otros minerales.
La existencia de operaciones e instalaciones industriales en el área permite evaluar alternativas de integración productiva.
En el caso de Venus Marta, esta característica se refleja en la decisión de no construir una planta propia de procesamiento.
La compañía proyecta utilizar instalaciones de terceros para tratar el mineral extraído.
Este modelo permite vincular el desarrollo de una nueva mina con infraestructura industrial existente.
La operación no tendrá una planta propia de procesamiento
Una de las características principales del proyecto es que COMIN no contempla construir ni operar una planta propia para procesar el mineral.
El esquema propuesto establece que el material será extraído desde las labores subterráneas y transportado mediante camiones hacia la superficie.
Una vez fuera de la mina, el mineral será descargado en un área de acopio temporal.
La instalación tendrá una capacidad de aproximadamente 12.000 metros cúbicos.
Desde ese punto, el material será transportado hacia plantas de terceros para su tratamiento.
La decisión permite concentrar el proyecto en las actividades de extracción y transporte del mineral.
También reduce la necesidad de incorporar instalaciones propias de procesamiento dentro del área de la mina.
Atacama Kozan procesará el 75% del mineral
El plan de abastecimiento contempla que Minera Atacama Kozan reciba el 75% del mineral extraído.
Sobre un volumen diario previsto de 5.000 toneladas, esta proporción equivale aproximadamente a 3.750 toneladas por día.
El material será trasladado desde Mina Venus Marta hasta las instalaciones de tratamiento correspondientes.
La utilización de una planta existente constituye un componente central del modelo operativo.
La propuesta permite integrar el nuevo desarrollo a la cadena de procesamiento cuprífero de la región.
Sin embargo, los volúmenes efectivos dependerán de la puesta en marcha de la mina y del funcionamiento del esquema de transporte y tratamiento.
ENAMI recibirá el 25% restante
El 25% restante del mineral será destinado a la Planta Manuel Antonio Matta, perteneciente a la Empresa Nacional de Minería (ENAMI).
La proporción equivale aproximadamente a 1.250 toneladas diarias, considerando el ritmo de extracción previsto.
La participación de ENAMI incorpora al proyecto dentro de una red regional de tratamiento de minerales.
El modelo permite aprovechar instalaciones existentes y distribuir el procesamiento entre dos establecimientos.
Esta modalidad representa una alternativa frente a la construcción de una planta exclusiva para la operación.
La integración con instalaciones de terceros será un factor relevante para la planificación logística del proyecto.
El transporte de mineral se realizará durante el día
La iniciativa contempla que el mineral extraído sea transportado hacia las plantas de procesamiento exclusivamente en horario diurno.
El material será trasladado desde el acopio temporal mediante camiones.
El esquema operativo requiere coordinar la extracción subterránea, el almacenamiento en superficie y el despacho hacia las instalaciones receptoras.
La planificación del transporte constituye un componente importante del proyecto debido al volumen diario previsto.
También será necesario considerar las condiciones de circulación y los requisitos establecidos durante el proceso de evaluación ambiental.
La documentación resumida no permite cuantificar el número de viajes diarios ni establecer sus impactos específicos sobre la infraestructura vial.
Esos aspectos deberán analizarse a partir de los antecedentes técnicos correspondientes.
Más de un millón de toneladas de material estéril
Durante las etapas de desarrollo y explotación, Mina Venus Marta proyecta generar aproximadamente 1.080.000 toneladas de material estéril.
Este material será dispuesto en dos botaderos ubicados cerca del acceso a la mina.
El objetivo del diseño es reducir las distancias de transporte interno.
La distribución prevista contempla:
Botadero Norte: capacidad para 360.000 toneladas.
Botadero Sur: capacidad para 720.000 toneladas.
La suma de ambas instalaciones corresponde al volumen total de material estéril considerado por el proyecto.
La ubicación y las características de los botaderos forman parte de los componentes sujetos a evaluación ambiental.
Su funcionamiento deberá ajustarse a las condiciones y exigencias que correspondan.
Una vida útil total estimada de 16 años
COMIN proyecta una vida útil total de 16 años para Mina Venus Marta.
Este período comprende las etapas de construcción, operación y cierre.
La fase productiva se extendería durante aproximadamente 12 años.
La planificación contempla un desarrollo progresivo de las labores subterráneas y la extracción del mineral considerado en el diseño.
La duración efectiva dependerá de la evolución de la operación y de las condiciones técnicas y económicas.
La vida útil anunciada corresponde a una estimación del proyecto presentado y no representa una garantía de funcionamiento durante todo ese período.
El inicio de ejecución está previsto para marzo de 2028
Según el cronograma presentado, la compañía estima iniciar la ejecución del proyecto en marzo de 2028.
La fecha constituye una previsión y está sujeta al avance del proceso de evaluación ambiental y a las decisiones de inversión correspondientes.
El ingreso al SEIA representa una etapa necesaria para analizar las características del proyecto y sus posibles impactos.
No implica que la iniciativa cuente automáticamente con autorización para comenzar sus obras.
La evaluación permitirá revisar los antecedentes técnicos y ambientales presentados por COMIN.
La ejecución dependerá del cumplimiento de los requisitos establecidos por las autoridades competentes.
Hasta 145 trabajadores durante la etapa de mayor actividad
El proyecto contempla una dotación máxima de aproximadamente 145 trabajadores durante su fase de mayor actividad operacional.
La cifra corresponde a una estimación de personal requerido y no representa empleos ya generados.
El desarrollo de la mina también podría demandar servicios vinculados con transporte, mantenimiento y otras actividades.
Sin embargo, la documentación disponible no presenta una estimación específica de puestos indirectos.
Por ello, el impacto laboral debe analizarse a partir de los empleos directos previstos y de las contrataciones que eventualmente se concreten.
La ubicación cercana a Copiapó representa una oportunidad para la participación de trabajadores y proveedores regionales.
Un modelo basado en infraestructura existente
La estrategia de Mina Venus Marta presenta una característica distintiva dentro de los nuevos desarrollos mineros.
En lugar de construir una planta propia, COMIN propone utilizar instalaciones de procesamiento existentes.
Este modelo puede permitir una integración más directa con la infraestructura industrial del distrito.
También concentra las inversiones del proyecto en las instalaciones necesarias para desarrollar la explotación subterránea.
La distribución del mineral entre Atacama Kozan y ENAMI constituye el eje de su esquema de tratamiento.
La viabilidad de esta estrategia dependerá de la coordinación operativa, las condiciones comerciales y los requisitos técnicos de las plantas receptoras.
Una nueva iniciativa para el cobre de Atacama
El ingreso de Mina Venus Marta al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental incorpora un nuevo proyecto a la cartera de desarrollos cupríferos de la Región de Atacama.
La iniciativa contempla US$50 millones de inversión, una extracción total proyectada de 21,6 millones de toneladas de mineral y un ritmo operativo de 5.000 toneladas diarias.
Su diseño incluye una vida útil de 16 años, de los cuales 12 corresponderían a operación.
El proyecto también contempla la generación de hasta 145 puestos de trabajo durante su etapa de mayor actividad.
La utilización de plantas de terceros para procesar el mineral constituye uno de sus principales elementos diferenciadores.
Mina Venus Marta representa una nueva oportunidad de desarrollo cuprífero para Atacama, aunque todavía debe completar su proceso de evaluación ambiental. Su avance dependerá de las autorizaciones correspondientes, la ejecución de la inversión prevista y la puesta en marcha del esquema de explotación y procesamiento propuesto por COMIN.