El proyecto Colquemayo acaba de superar uno de los hitos más importantes de su etapa de exploración. King Copper Discovery Corp., a través de su subsidiaria Aurora Copper Perú SAC, obtuvo la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), un permiso que habilita el desarrollo de una ambiciosa campaña de perforación destinada a profundizar el conocimiento geológico del yacimiento ubicado en la región de Moquegua.
La autorización contempla un programa de 36.010 metros de perforación diamantina, distribuidos en 40 plataformas desde las que podrán ejecutarse hasta 59 pozos durante un período de cuarenta meses. La compañía confirmó además que cuenta con el financiamiento necesario para llevar adelante toda la campaña, eliminando uno de los principales factores de incertidumbre para esta nueva etapa del proyecto.
El objetivo central será validar un modelo geológico que comenzó a tomar forma luego de una exhaustiva revisión técnica realizada por la empresa. Durante los últimos meses, King Copper reinterpretó más de 20.000 metros de testigos históricos, actualizó la información geológica y desarrolló un nuevo modelo tridimensional que permitió redefinir las zonas con mayor potencial mineral.
Los antecedentes de exploración respaldan el interés que despierta Colquemayo. Campañas anteriores identificaron interceptaciones de gran relevancia, entre ellas 237 metros con 2,4% de cobre y un intervalo de 15,15 metros con 27% de cobre, resultados que ubican al proyecto entre los sistemas de mayor ley en exploración dentro del sur peruano. Según la compañía, el modelo comparte características geológicas con grandes descubrimientos andinos como Filo del Sol, en Argentina, lo que fortalece las expectativas sobre su potencial de crecimiento.
El proyecto se encuentra además en uno de los corredores cupríferos más importantes del mundo. Moquegua alberga operaciones como Quellaveco, Cuajone, Toquepala y Cerro Verde, una concentración de grandes minas que confirma el enorme potencial geológico de la región y la convierte en uno de los principales polos productores de cobre de América Latina.
La aprobación ambiental marca ahora el comienzo de una etapa determinante. Será la perforación la que permita comprobar si el modelo construido por los geólogos se traduce en un depósito de dimensiones económicas. En exploración minera, pocas instancias generan tanta expectativa como este momento, donde las hipótesis dejan paso a la evidencia obtenida directamente desde el subsuelo.
Más allá de Colquemayo, el anuncio vuelve a mostrar el dinamismo que mantiene la exploración cuprífera peruana. Mientras la demanda mundial de cobre continúa creciendo, proyectos como este comienzan a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de la cartera que definirá la producción del país durante las próximas décadas.