El Consejo de Ministros para la Sustentabilidad de Chile aprobó una nueva norma de emisión que establece estándares más rigurosos para las fundiciones de cobre y otras fuentes emisoras de arsénico.
La medida incluye límites más bajos para la emisión de partículas y gases contaminantes, así como plazos de adecuación para que las empresas implementen tecnologías más limpias. Según el gobierno, esta normativa busca prevenir riesgos para la salud pública y reducir el impacto ambiental en zonas cercanas a faenas industriales.
Expertos señalan que esta regulación obligará a las fundiciones a invertir en modernización tecnológica, lo que, aunque implica un esfuerzo económico, también impulsará la competitividad y la sostenibilidad de la industria chilena del cobre.
Fuente: Latinmining con información de Reporte Minero