La CESCO Week Santiago 2026 comenzó con un mensaje claro del gobierno chileno: recuperar dinamismo en la inversión minera y reforzar el posicionamiento del país como potencia de largo plazo. Durante la apertura, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, subrayó la necesidad de fortalecer la certeza jurídica y acelerar el desarrollo de proyectos, en un escenario global donde la competencia por atraer capitales es cada vez más intensa.
El encuentro, organizado por el Centro de Estudios del Cobre y la Minería, reúne a autoridades, ejecutivos y analistas del sector entre el 13 y el 17 de abril, consolidándose como uno de los principales espacios de discusión estratégica de la industria. En ese marco, el gobierno planteó que el desafío no es solo mantener el liderazgo en cobre, sino avanzar también en minerales críticos como litio y tierras raras.
Durante su intervención, la autoridad destacó que Chile enfrenta el reto de compatibilizar crecimiento productivo con altos estándares ambientales y sociales. En esa línea, remarcó avances en uso eficiente del agua, energías renovables y nuevas tecnologías, al tiempo que llamó a modernizar los procesos de permisos para evitar retrasos en el desarrollo de iniciativas.
El discurso también incluyó una dimensión territorial. El gobierno enfatizó que el desarrollo minero debe traducirse en beneficios concretos para las regiones, con mayor empleo, encadenamientos productivos y crecimiento económico local. Con proyectos por más de US$17.000 millones ingresados recientemente al sistema ambiental, la señal política apunta a reactivar el pipeline de inversiones y consolidar a Chile como uno de los principales proveedores de minerales estratégicos a nivel global.