Ayacucho continúa consolidándose como una de las regiones mineras con mayor dinamismo del Perú. Entre enero y abril de 2026, la actividad ejecutó inversiones superiores a los US$61 millones, generó más de 7.000 empleos directos y transfirió más de S/51 millones a gobiernos regionales y municipales mediante canon, regalías y otros mecanismos de redistribución de la renta minera.
Las cifras fueron presentadas por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) durante el lanzamiento de la Segunda Convención Minera de Los Andes – ANDESMIN 2026, un encuentro que se desarrollará entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre y que reunirá a autoridades, empresas, especialistas, inversionistas y representantes del ámbito académico para debatir el futuro de la minería peruana.
El director de Evaluación Ambiental Minera del MINEM, Alfonso Prado Velázquez, destacó que Ayacucho ocupa actualmente el cuarto lugar nacional en producción de oro y mantiene una producción diversificada de plata, plomo, zinc y cobre. Esa combinación convierte a la minería en uno de los principales motores de empleo, inversión y generación de recursos para la región.
El funcionario remarcó además que los ingresos provenientes del canon y las regalías constituyen una herramienta fundamental para financiar infraestructura, educación, salud y obras destinadas a reducir brechas sociales. En ese sentido, sostuvo que el impacto de la minería trasciende ampliamente la producción de minerales y se refleja en el desarrollo de las comunidades donde se lleva adelante la actividad.
Durante la presentación también se destacó el papel de la Mancomunidad Regional de Los Andes, integrada por Ayacucho, Apurímac, Cusco, Huancavelica, Ica y Junín. En conjunto, estas regiones concentran buena parte de la producción minera peruana y representan uno de los principales polos de inversión del país. Solo entre enero y abril, Apurímac superó los US$182 millones en inversiones mineras, Ica alcanzó más de US$294 millones y Junín registró más de 20.000 empleos directos vinculados al sector.
La próxima edición de ANDESMIN buscará precisamente poner el foco sobre los desafíos que acompañarán ese crecimiento. La agenda incluirá temas vinculados con sostenibilidad, inteligencia artificial, innovación tecnológica, transición energética, gestión eficiente del agua, competitividad, gobernanza y formación de talento humano, todos ellos considerados ejes centrales para la minería de los próximos años.
Más allá del anuncio del evento, los números permiten observar una realidad cada vez más evidente. La macrorregión andina concentra algunos de los principales proyectos mineros del Perú y continúa fortaleciendo su aporte a la economía nacional mediante inversión, empleo y generación de recursos fiscales.
En ese contexto, ANDESMIN 2026 llega en un momento donde la minería peruana busca consolidar una nueva etapa de crecimiento. Y para regiones como Ayacucho, el desafío no será únicamente mantener el ritmo de las inversiones, sino convertir ese desarrollo en mayores oportunidades para las comunidades, proveedores y trabajadores que forman parte de una de las industrias más importantes del país.