El gobernador Alberto Weretilneck había solicitado inicialmente un pago equivalente al 1% del valor del crudo transportado, lo que representaba unos 60 millones de dólares. Sin embargo, tras las negociaciones, se estableció un monto fijo anual que permitirá viabilizar el proyecto sin afectar su rentabilidad.
Este entendimiento es clave para el desarrollo del megaproyecto, que permitirá transportar 550.000 barriles de petróleo por día y generará exportaciones millonarias. La obra es fundamental para destrabar el cuello de botella en la evacuación del crudo de Vaca Muerta y consolidar a Argentina como un jugador clave en el mercado energético global.
Además del acuerdo económico, el gobierno de Río Negro también exigió que el 80% de la mano de obra del proyecto sea local. Esta condición generó tensiones con las empresas contratistas, pero finalmente se desarrolló un mecanismo de cumplimiento progresivo para garantizar oportunidades laborales en la provincia.
Fuente: LatinMining con información de Econojournal