El 17 de mayo, un nuevo episodio de violencia en el conflicto entre la comunidad de Fuerabamba y Minera Las Bambas dejó 38 agentes de seguridad heridos y la operación paralizada. El ataque incluyó incendios de garitas y fue el punto más crítico tras 20 días de bloqueo.
La situación afecta gravemente a la economía local de Chalhuahuacho y frena la salida de concentrado de cobre, mientras se restringe el ingreso de insumos. Las Bambas representa el 1 % del PBI nacional de Perú y el 75 % del PBI regional de Apurímac.
Aunque el líder comunal Edison Vargas alega una disputa territorial por 40 hectáreas, informes oficiales refutan esa versión. La Fiscalía investiga a Vargas por presunto lavado de activos y malversación de más de US$ 19 millones entregados por la empresa en acuerdos previos.
El conflicto, que mezcla reclamos territoriales con acusaciones penales graves, vuelve a exponer la fragilidad del equilibrio entre minería y comunidades, y mantiene en suspenso la producción de una de las minas más importantes del país.
Fuente: Latinmining con información de Mineria Hoy