Transportadora de Gas del Sur (TGS) presentó un ambicioso plan de infraestructura destinado a procesar y transportar líquidos de gas natural (LGN) provenientes de Vaca Muerta.
La iniciativa contempla una inversión cercana a US$3.000 millones e incluye la construcción de un poliducto de aproximadamente 600 kilómetros entre Neuquén y Bahía Blanca, además de nuevas instalaciones de procesamiento y almacenamiento.
El núcleo del proyecto se ubica en la planta de Tratayén, que será reconvertida para procesar hasta 43 millones de metros cúbicos diarios de gas, separando el gas seco para los gasoductos troncales y los líquidos que serán transportados por el nuevo ducto.
El sistema culminará en Puerto Galván, donde se proyecta una planta de fraccionamiento que permitirá producir propano, butano y gasolina natural, con una capacidad estimada de 3 millones de toneladas anuales.
Según la compañía, la infraestructura permitirá resolver uno de los principales cuellos de botella técnicos de la Cuenca Neuquina: la alta riqueza del gas de formación, que hoy supera la capacidad de acondicionamiento del sistema.
Desde el punto de vista económico, el proyecto podría generar exportaciones cercanas a US$1.200 millones por año, además de unos 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos durante la construcción.
La iniciativa será presentada bajo el marco del RIGI, lo que busca asegurar previsibilidad regulatoria para una inversión de esta magnitud.
Fuente: Latinmining con información de Econojournal