Perú
18 de Junio de 2026

Tantahuatay invertirá más de US$34 millones para mejorar eficiencia y optimizar el uso de recursos

La operación de Coimolache busca incorporar nuevas soluciones para tratamiento de efluentes y gestión hídrica sin ampliar su capacidad productiva.
Tantahuatay invertirá más de US$34 millones para mejorar eficiencia y optimizar el uso de recursos

La Compañía Minera Coimolache recibió luz verde para avanzar con un programa de optimización de su unidad minera Tantahuatay, en Cajamarca, que demandará una inversión estimada de US$34,3 millones y estará orientado principalmente a mejorar eficiencia operacional y desempeño ambiental.

El proyecto contempla mejoras en la futura Planta de Tratamiento de Efluentes Cianurados (PTEC) Mirador, una instalación diseñada para procesar aguas provenientes de la operación mediante sistemas de tratamiento especializados. La compañía propone modificar parte de los reactivos e insumos originalmente previstos, buscando mantener los estándares de calidad del agua tratada con un menor consumo de productos químicos.

Uno de los aspectos más innovadores del plan es la reutilización de agua ácida generada por la propia operación minera para reemplazar parcialmente el uso de cloruro férrico. Según la empresa, esta alternativa permitirá reducir residuos peligrosos y mejorar el aprovechamiento de recursos internos, alineándose con las tendencias de economía circular que empiezan a ganar protagonismo dentro de la minería.

La iniciativa no contempla aumentar la capacidad de procesamiento de la mina. En cambio, apunta a optimizar procesos existentes y mejorar indicadores de eficiencia. Este enfoque refleja una tendencia cada vez más común en la industria: buscar mayores niveles de productividad a través de tecnología y gestión antes que mediante expansiones de capacidad.

Tantahuatay forma parte de una de las regiones mineras más importantes de Perú y opera en un entorno donde la eficiencia hídrica y el manejo ambiental adquieren una relevancia creciente. Por eso, proyectos de este tipo suelen ser observados con atención tanto por reguladores como por otras compañías del sector.

Más allá del monto de inversión, la iniciativa muestra cómo las operaciones mineras comienzan a incorporar criterios cada vez más sofisticados de gestión de agua, tratamiento de efluentes y reutilización de recursos. Un proceso que probablemente se profundice durante los próximos años a medida que la sostenibilidad se consolide como uno de los principales ejes de competitividad minera.


Últimos Articulos