El proyecto Taca Taca, ubicado en el salar de Arizaro en la Puna salteña, dio un paso clave en su avance institucional. Representantes de First Quantum Minerals, uno de los mayores productores globales de cobre, presentaron ante la Comisión de Minería del Senado los aspectos técnicos, ambientales y económicos de lo que podría convertirse en la primera mina de clase mundial en la historia de Salta.
La exposición estuvo encabezada por Keith Green, director de Asuntos Públicos para América Latina, quien recordó que First Quantum opera en siete países y se prepara para sumar a Argentina a su cartera global. En la reunión también participaron los gerentes Germán Pérez (Administración y Finanzas), Sueli Tang (Permisos y Tierras), John Fortuna, Emiliano Framarini y Paula Barbaran.
Pérez detalló que Taca Taca prevé una inversión inicial de US$ 3.600 millones, una vida útil de 32 años y la generación de 4.000 empleos en construcción y 2.000 en operación. La producción estimada será de 250.000 toneladas de cobre por año, con exportaciones promedio de US$ 1.300 millones anuales y una recaudación fiscal proyectada de US$ 10.000 millones. El impacto económico sería profundo: el proyecto podría elevar hasta un 25% el PBI provincial y alcanzar US$ 3.000 millones en exportaciones cuando alcance plena capacidad.
En materia de infraestructura, la empresa anticipó US$ 250 millones para obras asociadas: una línea eléctrica de alta tensión de 200 MW de energía renovable, rehabilitación ferroviaria, fibra óptica y mejoras viales en las rutas 51 y 27. Además, se confirmó el compromiso de proveer energía al poblado de Tolar Grande, fortaleciendo el impacto territorial.
Los aspectos ambientales estuvieron a cargo de Framarini, quien explicó que se utilizará agua industrial y salmuera no apta para consumo humano, con un 85% de reutilización, asegurando que no habrá competencia hídrica con comunidades. Sueli Tang presentó los programas de sostenibilidad, relación comunitaria, consulta previa y desarrollo de proveedores locales, con foco en salud, cultura y formación técnica en el área de influencia.
Green subrayó que la próxima etapa depende de la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental, los permisos de uso de agua y el cierre del esquema financiero. El objetivo es avanzar a tiempo para ingresar al RIGI, cuyo plazo vence en julio de 2026.
Los senadores realizaron consultas sobre agua, energía, empleo, proveedores, planificación territorial y seguridad jurídica. El encuentro dejó una conclusión clara: Taca Taca es un proyecto estratégico para Salta y para la transición energética global, y su desarrollo dependerá de una articulación sólida entre Estado, comunidades y empresa.
Fuente: Latinmining con información de Mineria Sustentable