Argentina
12 de Enero de 2026

Salta y Catamarca avanzan en un esquema común para proyectos mineros en zona limítrofe

Con la promulgación de leyes provinciales, Salta y Catamarca pusieron en marcha un acuerdo inédito para administrar regalías, tributos y controles sobre proyectos mineros ubicados en una zona limítrofe aún no definida, garantizando previsibilidad jurídica y continuidad operativa.
Salta y Catamarca avanzan en un esquema común para proyectos mineros en zona limítrofe

Salta y Catamarca formalizaron un régimen conjunto de control y distribución de recursos para los proyectos Sal de Oro (litio) y Diablillos (plata), emplazados en un área con superposición catastral que mantiene abierto un diferendo interprovincial desde hace más de ocho décadas. El acuerdo no implica reconocimiento ni renuncia de derechos territoriales, pero establece reglas claras y transitorias hasta que el Congreso Nacional defina la cuestión de fondo.

El núcleo del esquema consiste en la distribución equitativa de regalías, tributos provinciales y otros gravámenes, con un reparto del 50% para cada jurisdicción. Este criterio también se aplicará a beneficios fiscales y a impuestos clave como Ingresos Brutos y Sellos, bajo mecanismos de coordinación específicos para evitar superposiciones y garantizar transparencia.

En materia de control, los convenios crean estructuras interprovinciales de fiscalización. Para Sal de Oro se conforma una autoridad con representación de ambas provincias, mientras que Diablillos contará con un comité de gestión permanente y subcomisiones técnicas, ambientales y tributarias. El esquema busca reducir riesgos regulatorios y consolidar condiciones de estabilidad para inversiones de gran escala en una región estratégica.

Operado por la surcoreana Posco Argentina, Sal de Oro inició su desarrollo en 2018 y hoy combina producción en la Puna con una planta de hidróxido de litio en General Güemes, inaugurada en 2024. En paralelo, se construye la planta CP2 en el área limítrofe entre Salta y Catamarca, destinada a producir carbonato de litio.

Ambas instalaciones estarían operativas en el primer semestre de 2026, con una capacidad conjunta estimada de 50.000 toneladas anuales, respaldadas por reservas que alcanzan los 14 millones de toneladas. Durante la etapa de mayor actividad constructiva, el proyecto llegó a emplear a 3.600 trabajadores, mientras que actualmente mantiene más de 400 empleos directos y una red de proveedores mayoritariamente locales.

El acuerdo interprovincial aporta previsibilidad a un proyecto que se consolida como uno de los desarrollos de litio más relevantes del país, en un contexto donde la estabilidad fiscal y la coordinación institucional se vuelven factores clave para sostener inversiones de largo plazo.

En manos de la canadiense AbraSilver, Diablillos se encuentra en una etapa previa a la decisión de construcción y ya fue presentado al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La compañía estima una inversión inicial de más de US$ 540 millones, a la que se suman costos operativos y de cierre ambiental.

El yacimiento cuenta con recursos equivalentes a 3,9 millones de onzas de oro y 350 millones de onzas de plata, con un crecimiento sostenido desde 2020 gracias a nuevas campañas de exploración. La etapa de construcción podría generar más de 1.200 empleos, mientras que la operación estable demandaría alrededor de 400 trabajadores.

La infraestructura proyectada —que incluye caminos, campamentos, sistemas eléctricos y un dique de colas en fases— posiciona a Diablillos como uno de los desarrollos metalíferos más relevantes del noroeste argentino, a la espera de un marco regulatorio que habilite su salto definitivo.


Últimos Articulos