YPF oficializó esta semana la cesión de diez bloques maduros en Santa Cruz a la empresa provincial Fomicruz, en un proceso que se perfila como caso testigo para futuras reversiones de áreas petroleras. La compañía estatal también asumió el compromiso de sanear los pasivos ambientales acumulados durante décadas de operación.
Se estima que se cerrarán hasta 1.000 pozos improductivos en los próximos cuatro años, con una inversión aproximada de US$ 200.000 por pozo, utilizando hasta seis equipos de remediación en la primera etapa.
El acuerdo fue valorado tanto por Horacio Marín, presidente de YPF, como por autoridades provinciales, que destacaron la oportunidad de construir un modelo de gestión más eficiente, enfocado en empleo local y control provincial. Las áreas revertidas serán licitadas próximamente, con interés de firmas como Clear, Roch y Patagonia Resources.
Fuente: Latinmining con información de Econojournal