El gobernador Alberto Weretilneck sorprendió a las petroleras con su pedido de un bono millonario para permitir la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur, cuya inversión asciende a 3.000 millones de dólares. El ducto, impulsado por YPF, PAE, Pluspetrol, Vista y Pampa Energía, transportará 550.000 barriles de crudo diarios desde Neuquén hasta Punta Colorada, en Río Negro.
Las empresas argumentan que el proyecto fue presentado bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que garantiza estabilidad fiscal y al cual Río Negro adhirió. Además, critican que el pedido del gobernador llega cuando la obra ya está adjudicada a Techint-SACDE y con materiales comprados. Aun así, la provincia sostiene que su reclamo es legítimo, ya que aporta el puerto sin percibir regalías directas.
Si bien las petroleras rechazan la exigencia, no descartan negociar un acuerdo voluntario para evitar demoras. La decisión final podría sentar un precedente en futuras negociaciones entre provincias y el sector hidrocarburífero en Argentina.