El proyecto Río Grande continúa avanzando en una de las etapas más importantes de su desarrollo. NOA Lithium Brines confirmó progresos en la campaña de perforación 2026 que lleva adelante en el salar salteño, un programa que busca aportar información clave para la elaboración del Estudio de Prefactibilidad (PFS), considerado uno de los próximos hitos técnicos de la compañía.
Actualmente, dos equipos de perforación trabajan de manera simultánea en el proyecto. El primero de los pozos programados alcanzó una profundidad de 168 metros, mientras que el segundo superó los 30 metros durante las primeras etapas de ejecución. Los trabajos comenzaron luego de completar las tareas de preparación de plataformas y la infraestructura necesaria para operar en el salar.
Más allá de los metros perforados, el objetivo central de la campaña es profundizar el conocimiento hidrogeológico del depósito. La información obtenida permitirá mejorar los modelos técnicos sobre los acuíferos portadores de salmuera y aportar datos fundamentales para las futuras etapas de ingeniería, planificación y evaluación económica del proyecto.
La compañía busca además optimizar parámetros vinculados al comportamiento de las salmueras, uno de los aspectos más relevantes en cualquier proyecto de litio. Este tipo de estudios resulta determinante para definir futuras estrategias de producción, estimar rendimientos y reducir incertidumbres técnicas antes de avanzar hacia etapas de desarrollo más avanzadas.
Río Grande se ha consolidado como el principal activo de NOA Lithium en Argentina y uno de los proyectos de mayor crecimiento dentro del Triángulo del Litio. En estimaciones previas, la empresa informó recursos cercanos a cinco millones de toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), una escala que lo ubica entre los salares más relevantes en exploración avanzada dentro del país.
Las proyecciones preliminares también contemplan una capacidad potencial de producción de hasta 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio en distintas fases de desarrollo, una cifra que refleja la magnitud del recurso y el potencial productivo del proyecto.
El avance de la campaña llega en un momento donde la industria del litio atraviesa una etapa de mayor selectividad por parte de los inversores. En ese contexto, los proyectos capaces de demostrar solidez técnica, recursos consistentes y avances concretos en ingeniería comienzan a diferenciarse dentro de una cartera global cada vez más competitiva.
Por eso, más que una simple campaña de perforación, los trabajos que hoy se desarrollan en Río Grande representan un paso clave en la transición desde la exploración hacia una etapa de evaluación más madura. Y para Salta, significan la continuidad de una cartera de proyectos que busca consolidar a la provincia como uno de los principales polos de producción de litio de América Latina.