Minera Poderosa calificó como “contraproducente” la resolución del Gobierno que suspende todas las operaciones mineras en los distritos de Pataz, Parcoy y Tayabamba, tras la masacre de 13 trabajadores. La empresa, una de las principales productoras de oro del país, argumentó que la medida pone en riesgo el control territorial sobre galerías formales, abriendo paso a la minería ilegal.
Pablo de la Flor, gerente de Asuntos Corporativos, expresó que la decisión no solo afecta la seguridad, sino también el empleo y la recaudación. Poderosa estima pérdidas de US$ 80 millones mensuales por exportaciones detenidas, en una zona donde la minería formal es una de las pocas actividades económicas estables.
Además, la compañía criticó la falta de claridad normativa: la medida aún no fue publicada en el diario oficial, generando inseguridad jurídica. También alertó sobre contradicciones en los mensajes del Ejecutivo, que inicialmente apuntaban solo a la minería informal.
El conflicto ya impacta en los mercados: las acciones de Poderosa cayeron en la Bolsa de Lima, y el clima de incertidumbre afecta a otras compañías del sector. En un momento de precios récord del oro, la medida podría debilitar aún más la producción formal peruana, que compite con una minería ilegal cada vez más violenta y organizada.
Fuente: Latinmining con información de Rumbo Minero