Con esta adjudicación, Pecom se convierte en operador de la concesión, completando la adquisición de las áreas que le fueron otorgadas por YPF en el Proyecto Andes. La empresa busca maximizar el factor de recobro en campos maduros, una estrategia clave en un contexto de producción declinante.
El bloque produce actualmente 10.250 barriles diarios de petróleo. Además, Enap Sipetrol, que poseía la otra mitad de la concesión, vendió su participación a la inglesa Oblitus International por 41 millones de dólares.
Pecom apuesta a la optimización operativa y la innovación tecnológica para extender la vida útil de estos yacimientos. La compañía confía en que su modelo de gestión permitirá mejorar la productividad y consolidar su presencia en la cuenca del Golfo San Jorge.
El movimiento estratégico de Pecom refuerza su retorno al sector petrolero. ¿Podrá la compañía revitalizar estos yacimientos y fortalecer la producción en la región?
Fuente: LatinMining con información de Econojournal