Pampa Energía, consolidada como uno de los principales actores en el mercado energético de Argentina, ha decidido diversificar su portafolio con una fuerte inversión en el sector de petróleo no convencional en el yacimiento Rincón de Aranda en Vaca Muerta. La compañía anunció una inversión de 1.500 millones de dólares que se ejecutará entre 2025 y 2027, con el objetivo de alcanzar una producción de 50.000 barriles de petróleo diarios. Según el CEO de Pampa, Gustavo Mariani, la inversión inicial de 700 millones de dólares está prevista para 2025 y permitirá escalar gradualmente la producción en los próximos años.
Durante el tercer trimestre de 2024, Pampa Energía reportó un incremento del 8% en su producción de gas natural, especialmente en los yacimientos El Mangrullo y Sierra Chata , alcanzando un promedio diario de 14 millones de m³. En el segmento eléctrico, la generación también aumentó un 19%, destacándose a pesar de la reducción del 3% en la generación eléctrica nacional en comparación con el mismo periodo del año anterior. Con una deuda neta de 539 millones de dólares, la compañía mantiene un sólido saldo patrimonial, respaldado además por la emisión de una obligación negociable por casi 84 millones de dólares en octubre. Esta inversión en Vaca Muerta reafirma el compromiso de Pampa Energía de expandir su capacidad productiva y contribuir al crecimiento energético de Argentina.