Tres trabajadores artesanales —presuntamente familiares— fueron hallados sin vida en una mina informal en Antabamba, Apurímac. Las primeras investigaciones apuntan a inhalación de gases tóxicos como causa del deceso. Los fallecidos eran oriundos de la región de Arequipa y fueron identificados por la Policía Nacional.
El caso vuelve a poner en foco la vulnerabilidad de los mineros informales, que operan sin condiciones básicas de seguridad ni protocolos técnicos. A pesar de que la minería artesanal representa una fuente importante de empleo en zonas rurales, sigue operando en un vacío legal y técnico que expone a sus trabajadores a riesgos extremos.
La falta de regulaciones efectivas, programas de formalización con impacto real y control territorial favorece este tipo de tragedias, que se repiten año tras año en diversas regiones andinas.
Fuente: Latinmining con información de Mineria Hoy