Minera Bateas, subsidiaria de la canadiense Fortuna Mining, presentó un plan de inversión por US$26,38 millones para optimizar las operaciones de su Unidad Minera Caylloma, ubicada en la región peruana de Arequipa. La iniciativa fue ingresada ante el Senace mediante un nuevo Informe Técnico Sustentatorio (ITS) y apunta a modernizar procesos sin modificar la capacidad de procesamiento actualmente autorizada.
El eje principal del proyecto será la incorporación de tecnología ore sorting, un sistema que utiliza sensores de rayos X para identificar y separar mineral con valor económico antes de que ingrese al circuito de molienda. Esta tecnología viene ganando protagonismo en la minería mundial porque permite elevar la ley del mineral procesado, reducir costos energéticos y disminuir la cantidad de material que termina como relave.
La propuesta también contempla la modernización de la planta Huayllacho mediante la incorporación de una nueva chancadora cónica, celdas de flotación, filtros y bombas industriales. El objetivo es mejorar la recuperación metalúrgica y optimizar el desempeño general del circuito de procesamiento, especialmente en un contexto donde las leyes minerales muestran una tendencia decreciente.
Una parte importante de la inversión estará destinada a infraestructura minera. Entre las obras previstas figuran más de diez kilómetros de nuevas galerías subterráneas, plataformas operativas para la Bocamina San Pedro, nuevas canteras y un polvorín destinado al almacenamiento de explosivos. Estas mejoras permitirán optimizar accesos, fortalecer sistemas de ventilación y elevar los estándares de seguridad de la operación.
El plan llega en un momento estratégico para Caylloma. Fortuna Mining anticipó que durante 2025 la operación enfrentará menores leyes de plata, plomo y zinc, una situación habitual en minas maduras que obliga a buscar mayores niveles de eficiencia para sostener productividad y rentabilidad.
Más allá de la inversión puntual, el caso refleja una tendencia cada vez más visible en la minería latinoamericana: frente a la caída natural de leyes minerales, las compañías están apostando por tecnología, automatización y optimización de procesos para mantener competitividad. En ese escenario, proyectos como el de Caylloma muestran que la innovación empieza a ser tan importante como el propio recurso mineral.