El Ministerio de Energía y Minas (Minem) anunció que para el 2025 espera destrabar tres proyectos estratégicos: Zafranal (Arequipa), Corani (Puno) y Coroccohuayco (Cusco). Estas iniciativas, cuya inversión conjunta asciende a 3.363 millones de dólares, representan una apuesta significativa para dinamizar la minería y cerrar brechas económicas en el país. Según el exministro censurado Rómulo Mucho, dos de estos proyectos ya están prácticamente listos, mientras que Coroccohuayco avanza en el proceso de consulta previa.
“Estamos trabajando para concretar estos proyectos el próximo año. Corani y Zafranal tienen el camino casi despejado, mientras que Coroccohuayco podría ser una realidad tras resolver aspectos pendientes en el diálogo con las comunidades”, señaló Mucho antes de su salida. Este impulso no solo refleja la intención del gobierno de acelerar la inversión minera, sino también de diversificar los polos de desarrollo en diferentes regiones del país.
Ventanilla Única Digital y desafíos del sector
Además de los proyectos mencionados, el Minem destacó la implementación de la Ventanilla Única Digital (VUD), una herramienta diseñada para agilizar los trámites relacionados con la inversión minera. Aunque su implementación ha enfrentado desafíos, Mucho resaltó que este sistema podría convertirse en un pilar para reducir la burocracia y atraer inversiones extranjeras. “La VUD no es sencilla, pero estamos avanzando con el compromiso de un gabinete unido que busca resolver los problemas del sector”, afirmó.
Esta iniciativa busca optimizar los procesos administrativos en un sector que el Minem considera clave para generar recursos fiscales y promover el desarrollo económico. Según los datos más recientes, la minería representa cerca del 10% del PIB nacional y el 60% de las exportaciones totales, consolidándose como el motor principal del crecimiento del Perú.
Una visión estratégica para el futuro
El destrabe de Zafranal, Corani y Coroccohuayco no solo permitirá incrementar la producción de cobre y otros minerales estratégicos, sino que también contribuirá al desarrollo de las regiones involucradas mediante la generación de empleos directos e indirectos y la implementación de programas sociales. Por ejemplo, Zafranal incluye una inversión en infraestructura hídrica que beneficiará a comunidades locales, mientras que Corani se proyecta como uno de los principales productores de plata en el país.
Expertos señalan que, para concretar estas iniciativas, será esencial mantener el diálogo con las comunidades, garantizar procesos transparentes y reforzar la seguridad jurídica para los inversionistas. Con la minería como eje estratégico, el Perú busca consolidar su posición en el mercado global mientras trabaja en un modelo que equilibre desarrollo económico y sostenibilidad social.