En lugar de un paquete único, la norma separa activos de Energía Argentina S.A. (Enarsa) para garantizar la continuidad de obras y servicios. Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería, ya había anticipado la medida durante el Día del Petróleo, y ahora el Ejecutivo lanza el concurso público nacional e internacional para los papeles de Citelec.
Transener, operadora de casi 12.400 km de líneas de alta tensión (más 6.228 km de Transba), tiene una capitalización de aproximadamente 800 millones de dólares. Enarsa posee un cuarto de la empresa, mientras que Pampa Energía controla el otro 50 % de Citelec y 1,65 % de acciones clase B.
La venta abre interrogantes sobre la gestión futura de la red eléctrica y el rol del Estado en infraestructura crítica. Al fragmentar la privatización, el gobierno busca atraer inversores especializados para cada activo, desde gasoductos (Perito Moreno, GNEA) hasta represas (Santa Cruz) y centrales térmicas.
Este movimiento llega en un contexto de debate por estabilidad macroeconómica y tarifas energéticas. Si logra ejecutarse con transparencia, podría agilizar el financiamiento de obras pendientes y aliviar la presión fiscal, aunque la partida de Enarsa de Transener reducirá la influencia estatal en un negocio estratégico.
Fuente: Latinmining con información de Econojournal