Mendoza llega a una jornada decisiva. Este miércoles la Legislatura provincial debatirá la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de San Jorge, el proyecto cuprífero ubicado en Uspallata, y ya se anticipan fuertes protestas en los alrededores del edificio legislativo. Diversos colectivos ambientalistas convocaron movilizaciones para “defender el agua”, elevando la presión sobre un debate que será central para la gestión de Alfredo Cornejo, quien aspira a reactivar la minería y dejar un hito en la provincia.
El escenario político también está en ebullición. Dentro de la oposición conviven posiciones heterogéneas: rechazos totales, dudas técnicas y apoyos parciales vinculados a otros proyectos mineros como el Distrito Minero Malargüe, las nuevas regalías mineras y la creación de un fondo compensador ambiental. En algunos departamentos, especialmente Malargüe, consideran insuficiente el piso del 3% de regalías, mientras que otros cuestionan la distribución municipal.
Las objeciones más duras llegan del diputado Jorge Difonso, referente ambientalista, quien advierte sobre posibles avances en zonas periglaciares, falta de dictámenes municipales y dudas respecto al destino del mineral extraído. Estas observaciones reflejan temores que resurgen cada vez que se discute minería en la provincia.
La votación de hoy es más que un trámite administrativo: marcará si Mendoza decide dar un paso concreto hacia el cobre o si vuelve a frenarse en su laberinto interno. Sea cual sea el resultado, quedará claro que la provincia debe definir de una vez su hoja de ruta minera, sin zigzagueos que desgastan la confianza de todos los actores.
Fuente: Latinmining con información de Mineria y Desarrollo