Mendoza volvió a dar un paso dentro de su estrategia para incorporarse al mapa argentino del litio. La Cámara de Diputados comenzó a analizar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de exploración "Don Luis y Otro", una iniciativa impulsada por la australiana Ampere Lithium junto a la empresa mendocina El Jarillar en la zona de Salinas del Diamante.
El expediente ya cuenta con aprobación del Senado y ahora espera la ratificación definitiva de la Cámara baja. La propuesta contempla actividades exploratorias sobre más de 234 mil hectáreas y llega después de un proceso de evaluación que se extendió durante casi dos años, incluyendo audiencias públicas, visitas al sitio e intervenciones de distintos organismos técnicos y ambientales.
Durante la exposición ante los legisladores, funcionarios del Ministerio de Energía y Ambiente destacaron que la autorización actual se limita exclusivamente a tareas de exploración. Esto implica estudios geológicos, geofísicos y eventuales perforaciones destinadas a determinar si existe un recurso económicamente viable. En caso de que los resultados sean positivos, cualquier proyecto de explotación debería atravesar un nuevo proceso ambiental completo y una nueva ratificación legislativa.
Uno de los aspectos más interesantes del debate aparece en la tecnología prevista para una eventual etapa productiva. A diferencia de otros salares argentinos, Mendoza no permitiría esquemas tradicionales de evaporación. Por esa razón, cualquier desarrollo futuro debería utilizar sistemas de extracción directa de litio (DLE), una tecnología que gana terreno a nivel mundial por su capacidad de reducir tiempos de producción y minimizar impactos sobre el recurso hídrico.
La discusión también refleja un fenómeno más amplio. Mendoza comenzó a posicionarse dentro de la conversación sobre minerales críticos, primero a través del cobre y ahora incorporando proyectos vinculados al litio. Aunque todavía se encuentra en una fase muy temprana, el avance de iniciativas exploratorias permite comenzar a evaluar el verdadero potencial geológico de la provincia.
La decisión final quedará ahora en manos de los diputados provinciales. Y aunque la exploración es apenas el primer paso dentro de un proceso largo y complejo, la votación podría marcar un nuevo capítulo en la diversificación de la actividad minera mendocina.