Hace unos meses, Jeronimo Shantall, director de Minería de la Provincia de Mendoza, nos comentó en nuestro ciclo de entrevistas “Argentina Mining 2024 - en primera persona” el cambio de rumbo que Mendoza venía implementando hacia una minería sustentable, con un enfoque renovado en el desarrollo de 34 proyectos estratégicos en Malargüe.
"Este año hemos iniciado una política, una planificación de una nueva política de promoción minera vinculando el desarrollo principalmente del cobre". Jerónimo Shantal, director de Minería de la Provincia de Mendoza.
Este nuevo impulso se alinea con la política minera actual de la provincia, que busca aprovechar los recursos de manera responsable y enfocada en la sostenibilidad. Precisamente, los ejes principales de este plan incluyen: un estricto control ambiental, un diálogo continuo con las comunidades para mejorar la licencia social y un compromiso firme de transparencia en todas las operaciones mineras.
En este contexto, la provincia de Mendoza se prepara para convertirse en un referente en minería sustentable, demostrando que el desarrollo minero puede coexistir con el medio ambiente y otras actividades económicas claves.
¿Un polo estratégico para la minería?
Situada en el extremo sur de la provincia de Mendoza, Malargüe es una región con vastas áreas montañosas y una geografía estratégica para la minería. De hecho, a esta área la conocemos como el "Distrito Minero Occidental" (DMO).
El DMO es reconocido por su alto potencial geológico, especialmente en cobre. Este distrito posee una conformación geológica similar a la de otros territorios mineros de América del Sur, como el cinturón del cobre en Chile y Perú. Los yacimientos en el DMO son predominantemente del tipo pórfido de cobre, que contiene una dispersión de cobre y, en algunos casos, otros metales como oro y molibdeno. Este tipo de yacimiento es ideal para operaciones de gran escala que pueden sostenerse durante décadas, lo que explica el interés de la industria minera en esta región.
¿Dónde está puesta la mirada?
Los recursos estratégicos que yacen en sus tierras son valiosos no sólo para Argentina, sino también para el mercado global:
Cobre: Fundamental para el desarrollo de tecnologías limpias y renovables, como energía eólica, paneles solares y vehículos eléctricos. La demanda creciente ha llevado a muchos países a priorizar la extracción de cobre.
Uranio: Argentina posee reservas significativas de uranio, cuyo desarrollo podría contribuir a la autosuficiencia en energía nuclear. No obstante, en Mendoza el uranio es un tema delicado debido a preocupaciones ambientales sobre el manejo de residuos radiactivos.
Oro y Plata: Aunque son valiosos en aplicaciones industriales y financieras, la extracción de oro enfrenta retos en Mendoza, especialmente debido a la regulación sobre el uso de cianuro en el proceso de extracción.
Minería en Mendoza: desafíos y oportunidades
La minería en Mendoza está regulada por la Ley 7.722, sancionada en 2007, una de las legislaciones ambientales más estrictas de Argentina. Esta ley prohíbe el uso de sustancias como cianuro, mercurio y ácido sulfúrico en la minería metalífera, elementos comunes en la extracción de metales preciosos como oro y plata.
La ley fue producto de las preocupaciones sociales sobre la escasez de agua y la necesidad de proteger los recursos hídricos en una provincia árida, que depende de ríos y acuíferos. Las protestas y movilizaciones previas a la sanción de la ley lograron imponer estas estrictas regulaciones con el fin de proteger el medio ambiente y los recursos naturales.
Aunque la ley sigue en debate, algunos sectores abogan por flexibilizar, mientras que otros, defienden su rigidez para proteger la salud ambiental de la región.
¿Qué cambió en Mendoza para que la minería sea aceptada?
En Mendoza, no se habilitaba una perforación minera hace más de 20 años, posicionándose como la provincia con menor licencia social para la minería. Además, el gobierno no estaba dispuesto a abrir la puerta a las empresas mineras.
Sin embargo, los tiempos han cambiado. A nivel global, se avanza hacia una transición energética que requiere cada vez más minerales, especialmente cobre y litio. En Mendoza, el foco está en el cobre, un recurso que empieza a escasear ante la creciente demanda. Este contexto internacional crea una oportunidad única para la provincia.
El gobernador Alfredo Cornejo, quien ya lideró la provincia entre 2015 y 2019, ve ahora en la minería una posibilidad clave ante la crisis económica y la necesidad de diversificar la economía. Este cambio está respaldado por el boom minero en otras provincias como Salta, Jujuy y Catamarca, que han demostrado que el sector puede coexistir con el turismo y la agricultura, actividades cruciales para Mendoza. Uno de los principales desafíos es precisamente mostrar que la minería puede desarrollarse sin afectar negativamente estos sectores.
Además, la percepción sobre la minería ha mutado en la sociedad mendocina, lo cual se refleja en una mejora de la licencia social. ¿A qué se debe este cambio? Quizás a la actual coyuntura económica, al acceso a más información sobre minería o a la posibilidad de nuevos empleos y recursos para la provincia.
Mendoza ha dado los primeros pasos hacia una nueva etapa minera, aunque los desafíos persisten. Para consolidar
y acrecentar su licencia social, será crucial implementar controles ambientales y garantizar la transparencia. Por otro lado, las comunidades empiezan a ver a la actividad minera como una oportunidad en lugar de una amenaza, por lo que ahora depende del gobierno y de las empresas mineras, sostener y fortalecer ese voto de confianza para así poder aprovechar el enorme potencial minero de