La pequeña minería aurífera de Tierra del Fuego chilena podría contar con un nuevo canal formal para comercializar su producción.
La Seremi de Minería de Magallanes, la Empresa Nacional de Minería (ENAMI), la Universidad de Magallanes (UMAG) y productores del Cordón Baquedano comenzaron a estructurar un poder de compra regional destinado a formalizar, analizar y comercializar el oro obtenido por los pequeños productores.
La iniciativa avanzó con una reunión realizada en Porvenir entre autoridades de ENAMI y 16 pequeños mineros y productores auríferos, donde se presentó el modelo previsto y los requisitos de formalización y empadronamiento.
La actividad artesanal desarrollada en Cordón Baquedano constituye actualmente la única explotación metálica que permanece activa en la región tras el cierre de Mina Invierno.
Cómo funcionaría el sistema
El modelo plantea establecer una ruta completa para la comercialización formal del oro.
El procedimiento contemplaría recepción e identificación del material, pesaje, preparación o fundición, muestreo, análisis para determinar su ley, valorización, liquidación y finalmente pago al productor.
Durante una primera etapa se prevé recibir tres formatos:
metal doré, polvo de oro y oro en pepitas.
El sistema incorporaría además mecanismos de trazabilidad, cámaras de supervisión y control directo del productor durante las etapas consideradas más sensibles.
La intención es que el pequeño minero pueda conocer cómo se determina la ley del material entregado y cómo se construye posteriormente su valorización.
La Universidad de Magallanes podría aportar el laboratorio
Otro componente importante será desarrollar capacidad técnica dentro de la propia región.
Representantes de ENAMI y la Seremi visitaron instalaciones de la Universidad de Magallanes en Punta Arenas para analizar qué equipamiento y procedimientos serían necesarios para incorporar su laboratorio a la futura cadena regional de compra.
El trabajo técnico contempla procesos de fundición y homogeneización, muestreo, ensayo a fuego, determinación de ley, trazabilidad y seguridad.
Antes de que el servicio pueda comenzar a funcionar deberán resolverse algunas brechas de equipamiento identificadas durante la evaluación.
La iniciativa continúa un convenio previo entre ENAMI y UMAG destinado precisamente a desarrollar capacidades regionales para el análisis de oro y respaldar mecanismos formales de comercialización para los pirquineros fueguinos.
Todavía quedan definiciones pendientes
El poder de compra aún no está operativo.
Las instituciones deberán definir el equipamiento definitivo, mecanismos para la custodia del material, logística, frecuencia de atención y costos asociados con el servicio.
Por eso, el avance registrado en Porvenir y Punta Arenas representa el paso desde el diseño conceptual hacia la construcción de una ruta regional que permita recibir y comercializar formalmente el oro.
Para los pequeños productores, contar con esa estructura podría significar algo más que disponer de un comprador. La trazabilidad, determinación técnica de la ley y valorización bajo un procedimiento establecido pueden convertirse en herramientas para incorporar producción artesanal al circuito formal.
Y para Magallanes, la iniciativa busca conservar dentro de la región parte de las capacidades técnicas necesarias para sostener una actividad minera que, aunque pequeña frente a las grandes operaciones de Chile, mantiene una larga tradición en Tierra del Fuego y el Cordón Baquedano.