Actualmente, la minería ya reutiliza el 74% del agua en sus procesos, promoviendo el uso de tecnologías de desalación y recirculación. Esta estrategia es clave para garantizar la sostenibilidad del sector y afrontar los desafíos del cambio climático.
Empresas como BHP y Lundin Mining han liderado la implementación de plantas desalinizadoras para reducir el uso de agua dulce en sus operaciones. En el caso de Escondida, la compañía dejó de utilizar fuentes continentales en 2019, mientras que Spence opera con un 90% de agua de mar.
Según la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), actualmente existen 34 proyectos en distintas etapas de desarrollo para la extracción y transporte de agua de mar en la minería. Estas iniciativas refuerzan la seguridad hídrica del país y aseguran un suministro sostenible para el futuro del sector.
Fuente: LatinMining con información de Reporte Minero